El 28 de mayo (hora de Inglaterra), según Reuters, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky envió una carta al presidente estadounidense Donald Trump y al Congreso de Estados Unidos, pidiendo a Washington que aumente urgentemente la ayuda con misiles interceptores Patriot después de que Rusia atacara repetidamente con misiles balísticos varias ciudades de Ucrania.
Según Reuters, Zelensky cree que los misiles balísticos son actualmente la "última gran ventaja" de Rusia en el campo de batalla. El líder ucraniano opinó que si esta capacidad se neutraliza, Moscú se verá obligado a volver a la mesa de negociaciones.
Mientras el presidente Putin mantenga una ventaja militar significativa, seguirá evitando la diplomacia", escribió Zelensky en una carta a Washington.
La Fuerza Aérea de Ucrania dijo que Rusia lanzó 30 misiles balísticos en un ataque a gran escala el 25 de mayo, pero Kiev solo derribó 11. Zelensky también acusó a Rusia de usar dos misiles supersónicos Oreshnik capaces de transportar ojivas nucleares.

Actualmente, Patriot es el único sistema en el arsenal de Ucrania capaz de interceptar eficazmente misiles balísticos rusos. Sin embargo, Kiev se ha quejado repetidamente de la grave escasez de suministro de misiles interceptores.
Según Reuters, se espera que los sistemas Patriot sean suministrados por Estados Unidos a través de la iniciativa Purl financiada por Europa, pero el progreso de la transferencia se ve afectado por el conflicto con Irán y la postura poco amistosa de Trump hacia Ucrania.
Además del Patriot, Ucrania también posee sistemas SAMP/T fabricados por Francia e Italia, pero Kiev cree que este sistema necesita ser actualizado para hacer frente eficazmente a los misiles balísticos.
Mientras tanto, el Ministerio de Defensa ruso anunció que había controlado más aldeas en Kharkiv y Zaporizhzhia. Sin embargo, el ejército ucraniano negó esta información, afirmando que las fuerzas rusas sufrieron "grans pérdidas de personal y equipo".
Algunos expertos militares occidentales creen que la situación de la guerra está cambiando gradualmente. El general Andriy Biletsky del 3er Cuerpo de Ejército de Ucrania cree que Kiev tiene unos "6-9 meses de punto de inflexión" para recuperar la iniciativa antes de entrar en posibles conversaciones de paz.