Esta es la cuarta derrota consecutiva de Ronaldo en las finales desde que se unió al Al-Nassr. Anteriormente, el equipo saudí había perdido ante el Al-Hilal en la Supercopa de Arabia Saudita 2024, la Copa del Rey de Arabia Saudita 2024 y la Supercopa de Arabia Saudita 2025.
A pesar de jugar en casa, el Al-Nassr no creó una posición dominante ante el representante de Japón. El equipo local desplegó principalmente el balón en las bandas, pero tuvo muchas dificultades ante la sólida defensa del Gamba Osaka.
El punto de inflexión del partido llegó en el minuto 30 cuando Deniz Hummet escapó para romper la trampa del fuera de juego antes de disparar en diagonal, marcando el único gol que ayudó al equipo japonés a tomar la delantera.
En el resto del partido, el Al-Nassr aumentó la presión con fuerza. Sin embargo, delanteros como Sadio Mane y Joao Felix perdieron oportunidades lamentables. Ronaldo también tuvo algunas situaciones peligrosas, entre las que destaca un cabezazo desviado del poste al final de la primera parte.
En la segunda parte, el Gamba Osaka tomó la iniciativa de retroceder en defensa para mantener la ventaja. El Al-Nassr controló la mayor parte del tiempo del balón y lanzó hasta 19 disparos, pero no pudo vencer a la defensa rival ni a la excelencia del portero del equipo visitante.
En el lado opuesto, el Gamba Osaka solo necesitó un disparo a puerta para ganar el campeonato de la Liga de Campeones de la AFC Two.
Después de esta derrota, el riesgo de quedarse con las manos vacías en la temporada 2025-2026 está presente para Ronaldo y sus compañeros de equipo. En la Liga Profesional Saudí, el Al-Nassr está obligado a ganar al Damac en la última jornada si quiere competir por el campeonato. En caso de empatar con el Al-Hilal, el equipo de Ronaldo seguirá detrás debido a un peor historial de enfrentamientos directos.