Después de un primer set algo torpe, la selección femenina de Vietnam recuperó rápidamente el control del partido para ganar los 3 sets restantes consecutivamente. Además del rendimiento estable de la capitana Thanh Thúy o Như Quỳnh, Bích Thủy, el punto brillante también radica en los cambios en el sistema defensivo y la efectividad del ataque de los centrales.
Si en el primer set, Indonesia explotó continuamente el vacío entre el bloqueo y la línea defensiva de Vietnam, desde el segundo set, el equipo local ha mejorado significativamente su capacidad para leer situaciones.
Los jugadores defensivos cubrieron mejor, limitando muchas segundas jugadas y situaciones de golpes cruzados del oponente. Gracias a eso, el colocador tuvo muchas oportunidades de organizar contraataques, en lugar de simplemente manejarlos en una posición pasiva.
Otro punto brillante es la eficacia del sistema de bloqueo. El bloqueo vietnamita no solo trajo puntos directos, sino que también redujo significativamente el poder de ataque de Indonesia.
Muchos golpes del oponente fueron bloqueados, reduciendo la fuerza o cambiando de dirección, creando condiciones para que la línea de atrás salvara el balón y desplegara un contraataque. Este es un factor que ayudó a Vietnam a imponer gradualmente el juego después de perder el set inicial.
En particular, los bloqueadores centrales también dejaron más huellas que en el partido inaugural. En lugar de realizar principalmente la tarea de bloquear el balón, aparecieron con frecuencia en ataques rápidos, golpes con una pierna detrás de la cabeza o aprovecharon los rebotes de bloqueo para anotar puntos. Esto impidió que el bloqueo de Indonesia concentrara toda su atención en Thanh Thúy.
El hecho de que los centrales participen en la anotación de puntos regularmente es importante. En el contexto de que los oponentes estudian cada vez más el estilo de juego de Vietnam, la capacidad de compartir la carga del ataque ayudará a que el equipo sea más difícil de predecir. Cuando el oponente se vea obligado a dispersar el bloqueo, los atacantes principales también tendrán más espacio para desarrollar sus fortalezas.
Estas señales positivas son especialmente valiosas antes del enfrentamiento con Tailandia. El equipo del país de los templos dorados siempre posee un sistema defensivo sólido y un bloqueo altamente organizado.
Si solo confían en dos puntas de ataque principales, la selección vietnamita tendrá muchas dificultades. Por el contrario, un sistema defensivo estable junto con centrales que sepan hablar en el momento adecuado ayudará al equipo del entrenador Nguyen Tuan Kiet a tener más opciones para crear un avance.
La victoria sobre Indonesia, por lo tanto, no solo trae tres puntos. Más importante aún, muestra que la selección femenina de Vietnam está perfeccionando gradualmente su estilo de juego en una dirección más equilibrada entre ataque y defensa, al tiempo que abre nuevos "puntos de explosión" en la línea de ataque.
Si continúan manteniendo estas señales positivas, el equipo tendrá más motivos para entrar con confianza en el partido considerado decisivo para el primer puesto de la etapa 1 de la SEA V.Cup 2026 contra Tailandia.