Esa es la historia de los informantes y la forma en que el público es guiado hacia una perspectiva ante los problemas sociales.
En la rueda de prensa previa al Abierto de Canadá, la tenista número 1 del mundo, Aryna Sabalenka, expresó su acuerdo con la nueva normativa de la WTA sobre la prueba de género. "Biológicamente, los hombres son mucho más fuertes que las mujeres, por lo que siento que sería injusto que las mujeres tuvieran que competir con personas con cuerpos biológicos masculinos", dijo la tenista bielorrusa.
Sin embargo, el periódico Toronto Sun informó: "La estrella del tenis Aryna Sabalenka y Sophie Cunningham (jugadora de baloncesto estadounidense) apoyan la prohibición de atletas transgénero". Este titular enfureció a la leyenda del tenis femenino, Martina Navratilova. En la página X, citó un artículo del periódico Toronto Sun y escribió: "¿No pueden informar con precisión???? Aryna nunca ha mencionado nada relacionado con personas transgénero. Y tampoco hay atletas transgénero a los que se les prohíba participar en deportes. ¡¡¡Hagan lo mejor posible, Toronto Sun!!!!".
Esta reacción es una prueba de la enfermedad del "cambio de color de la información" en los medios modernos. Cuando una frase se separa del contexto, se moldea de "blanco" a "negro", es ante todo un problema de ética profesional. Debido a la presión de los índices o la interacción, el contenido se transforma en un comportamiento que manipula intencionalmente la psicología del lector y no en un error técnico o error operativo.
Pero también hay que ver que los medios de comunicación están proporcionando lo que el mercado anhela. El auge de los titulares distorsionados y sensacionalistas también refleja una realidad sobre los gustos sociales: la atención se está desviando demasiado hacia los dramas, los escándalos y los conflictos negativos. Precisamente la psicología de la curiosidad, el gusto por entrometerse y la expectación por los dramas se convierte en la "motivación" para que exista ese tipo de cambio de blanco por negro.
La vida es inherentemente multifacética, hay cosas buenas y malas, tanto positivas como negativas, pero con un equipo que se encuentra en una posición objetiva, imponer puntos de vista, pensamientos o "meter palabras" claramente solo hace que pierda credibilidad y posición.
Y a veces no es necesario ser blanco y luego hacerlo aún más blanco. Eso es lo que la gente llama "halagar".