El fútbol, como muchos otros deportes, siempre tiene controversia. Un penalti, una tarjeta roja, una situación de fuera de juego, una decisión de pasar por alto un error puede cambiar el curso del partido. Los aficionados tienen derecho a no estar de acuerdo, tienen derecho a analizar, refutar, expresar indignación. Pero el límite es muy claro: Reaccionar a una decisión profesional es una cosa; insultar la dignidad humana, insultar, amenazar al árbitro es un acto inaceptable.
Hace 5 años, la historia de una parte de los aficionados vietnamitas extremistas que irrumpieron en las cuentas de las redes sociales del árbitro Ali Sabah, que dirigió el partido entre los EAU y Vietnam, para insultar, incluso amenazar, es un ejemplo triste. Cuando un árbitro tiene que bloquear su cuenta personal por ser atacado en línea, ya no es una emoción futbolística, sino un desviado estándar en la cultura del aliento.
Participar en las redes sociales requiere una alta responsabilidad. Cada comentario, cada amenaza, cada acto de arrastrarse a la página personal de otra persona para atacar deja rastros y puede causar daño real. Un insulto que parece ser "para desahogar la ira" puede contribuir a crear una ola de violencia cibernética. Una amenaza que parece ser "para divertirse" puede asustar a otras personas, dañar su espíritu y sentirse inseguras.
En marzo de 2026, el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo promulgó el Código de Conducta Cultural en el entorno digital, que enfatiza el requisito: "Al participar en discusiones y refutaciones en el entorno digital, es necesario mostrar una actitud de respeto, comunicarse de manera civilizada y cortés, utilizar lenguaje, diálogos, imágenes civilizadas y apropiadas, no vulgares, no ofensivas, no ofensivas ni ofensivas personales; no hablar mal ni difamar a organizaciones e individuos; no utilizar palabras, sonidos, imágenes que causen odio, inciten a la violencia, discriminación de género, región, etnia, religión, cultura".
El fútbol vietnamita se prepara para entrar en la Copa ASEAN 2026 y el más reciente es el partido amistoso entre la selección vietnamita y la selección de Myanmar. Los aficionados vietnamitas han creado muchas veces imágenes hermosas: Saliendo a las calles a animar en orden, tiñendo de rojo las gradas, cantando el himno nacional con orgullo, acompañando a la selección tanto en victorias como en derrotas, recordémonos mutuamente: Sabiendo respetar a los oponentes, al árbitro y las reglas del juego, somos realmente los verdaderos aficionados dignos del equipo que amamos.