La demolición de 40 búnkeres, puestos de guardia, búnkeres y antiguas estructuras militares en el área de la Ciudadela Imperial de Hue es una forma de tratar el patrimonio con respeto y responsabilidad.
Las obras militares construidas durante el período de guerra tuvieron un cierto papel en un período histórico, pero cuando han perdido su función, se han deteriorado y han deformado el espacio patrimonial, la demolición es necesaria para restaurar la apariencia original de la antigua capital.
Sin embargo, la conservación del patrimonio no es solo demoler obras que ya no son adecuadas.
Una triste realidad es que muchas reliquias todavía están siendo invadidas por una parte de los visitantes.
No es difícil encontrar letras grabadas con nombres, escritas en blanco en las murallas de la ciudadela, las estelas, en las estelas de piedra, en las tumbas o en el área de los templos.
Algunas personas se suben despreocupadamente a los artefactos, se sientan sobre cañones para tomar fotos. Algunas personas dejan marcas garabateadas pensando que es solo un acto inofensivo.
Pero cada grabado es una herida en el patrimonio.
Una línea escrita con pintura se puede borrar, pero los arañazos grabados en piedras y madera antigua a menudo no se pueden restaurar a su estado original.
Lo lamentable es que estos actos ocurren no solo en Hue sino también en muchos sitios históricos de todo el país.
La conservación del patrimonio no puede ser solo responsabilidad de la agencia de gestión.
No importa cuán grande sea el presupuesto, no importa cuán muchos proyectos de restauración, no se puede compensar si la conciencia comunitaria no mejora.
Una muralla tarda cientos de años en sobrevivir, pero solo unos minutos de descuido o inconsciencia pueden dañarla.
Por lo tanto, junto con la inversión en conservación, es necesario fortalecer la educación cultural de comportamiento en los sitios históricos.
Las escuelas, las familias y la sociedad necesitan ayudar a la generación joven a comprender que el patrimonio no es un lugar para dejar su huella.
Las agencias de gestión también deben ser más resueltas con los actos de invasión del patrimonio. Los casos de escritura, dibujo y destrucción intencional de objetos deben ser tratados con severidad para crear disuasión.
Huế está restaurando gradualmente los valores inherentes de la Ciudadela Imperial. La demolición de los búnkeres es una señal alentadora, que muestra la determinación de devolver el espacio original al patrimonio.
La herencia es una propiedad que los antepasados le devolvieron y tenemos la responsabilidad de entregarla intacta a los descendientes en el futuro.