En la página de fans de Bùi Nguyễn Trung Quân, Trung Quân Idol publicó un largo artículo disculpándose por agredir a la doctora Nguyễn Linh Thùy en estado de embriaguez.
Este cantante anunció la suspensión temporal de las actividades artísticas para centrarse en resolver el asunto, no solo escribiendo en la página, sino también disculpándose directamente con la víctima y su familia.
Muchas opiniones creen que no hay ninguna razón que pueda justificar el comportamiento violento, especialmente cuando el sujeto afectado son mujeres y son personas que trabajan en la industria médica.
Culpar al alcohol o al estado de embriaguez solo revela aún más la falta de autocontrol. La embriaguez no es la causa, sino solo un catalizador que revela la verdadera forma de comportarse.
Un artista puede ser famoso por su talento, pero para sobrevivir a largo plazo, necesita más que eso, que es la cultura de vida.
El público no solo escucha música, sino que también observa cómo los artistas se comportan, hablan y se enfrentan a situaciones cotidianas.
Un artista que sube al escenario, cada acción es contagiosa, incluso se convierte en un modelo, positivo o negativo.
Aquí, lo que disgusta a la opinión pública no es solo el comportamiento denunciado, sino también la forma de manejarlo después. Se publicó una disculpa del cantante Trung Quan Idol y luego se bloqueó rápidamente sin poder borrar las consecuencias causadas.
La disculpa no es un "boleto de exención", y mucho menos puede reemplazar la responsabilidad legal si hay violaciones.
Los artistas a menudo hablan de "construir una imagen". Pero la imagen no se crea a partir de productos musicales simples, sino a partir de la personalidad y el comportamiento personal.
Un minuto de pérdida de control puede destruir lo que se ha acumulado durante muchos años. El público puede amar una voz, pero le dará la espalda si el artista pierde el estándar mínimo.
Este incidente también es un recordatorio más amplio para los artistas, el talento no puede estar por encima de la moralidad. La fama no es un "escudo" ante la ley o las normas sociales.
Por el contrario, cuanto más influencia, más tienes que ponerte en un marco superior.
Las agencias funcionales aclararán lo correcto y lo incorrecto, y lo manejarán de acuerdo con las regulaciones, pero la "sentencia" del público es lo que vale la pena reflexionar.
Un verdadero artista no solo sabe cantar bien, sino que también debe saber vivir correctamente, vivir bellamente, difundir una fuente de energía de inspiración y positividad a la comunidad.