El 21 de abril, hablando en un programa en directo en CNBC, el presidente estadounidense Donald Trump dijo que no quería prolongar el acuerdo de alto el fuego alcanzado a principios de abril entre Estados Unidos e Irán. También dijo que el ejército estadounidense está listo para actuar y puede continuar los ataques si es necesario.
Sin embargo, Trump también expresó la opinión de que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán podrían eventualmente conducir a un "gran acuerdo".
Por parte de Irán, el ministro de Relaciones Exteriores Abbas Araghchi dijo en una conversación telefónica con el ministro de Relaciones Exteriores ruso Sergey Lavrov que Estados Unidos había violado el acuerdo de alto el fuego. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, también acusó a Estados Unidos de acciones en contra del acuerdo, incluido el despliegue de operaciones de desminado en aguas iraníes.
Según el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), las fuerzas estadounidenses han impuesto un bloqueo naval contra Irán desde el 13 de abril, con el objetivo de controlar las actividades de los barcos que entran y salen de los puertos de este país. Sin embargo, la parte iraní cree que este es un acto que viola el acuerdo de alto el fuego.
Trump también dijo que Irán había violado el acuerdo muchas veces, pero no dio detalles específicos.
Mientras tanto, funcionarios militares iraníes declararon que "responderían adecuadamente" si Estados Unidos continúa violando el acuerdo. Algunas fuentes iraníes también dijeron que el país está preparado para la posibilidad de una repetición del conflicto con Estados Unidos e Israel si las conversaciones no dan resultados.
En relación con la situación regional, un experto en energía dijo que si las tensiones aumentan, los precios del petróleo podrían subir a 150 dólares por barril. También advirtió que el impacto de la crisis podría afectar fuertemente a las economías en desarrollo.
Mientras tanto, el Director General de la Agencia Internacional de Energía (AIE), Fatih Birol, dijo que la situación en torno a Irán está causando una de las mayores crisis petroleras de la historia, con un impacto generalizado en el empleo y el crecimiento económico mundial.
Los acontecimientos actuales muestran que la región de Oriente Medio sigue siendo un punto caliente con riesgo potencial de conflicto, en un contexto en el que las partes aún mantienen una postura dura pero al mismo tiempo no descartan la posibilidad de reanudar las negociaciones en el futuro.