Un nuevo sistema de armas llamado Hellhound S3 está abriendo un enfoque completamente diferente en el combate moderno, integrando potencia de fuego antitanque en equipos compactos que se pueden llevar en las mochilas de los soldados.
Desarrollado por Cummings Aerospace (empresa de tecnología y defensa de EE. UU.), el Hellhound S3 utiliza tecnología de impresión 3D y motor turbo, lo que permite un despliegue rápido en el campo de batalla.
Este sistema está diseñado en forma modular, lo que permite a los operadores configurarlo de forma flexible según la tarea.
El Hellhound S3 mide aproximadamente 0,9 m de largo y pesa entre 11 y 17 kg, lo suficientemente pequeño como para llevarlo en una mochila, pero aún tiene la capacidad de atacar objetivos blindados a larga distancia.
Un punto notable es que el Hellhound S3 se puede convertir en muchas formas diferentes, como armas voladoras, municiones guiadas de precisión o drones de ataque unidireccional.
El proceso de cambio de configuración solo tarda menos de dos minutos y no requiere herramientas de apoyo, lo que ayuda a los soldados a adaptarse rápidamente a la situación real.
Los módulos de la ojiva incluidos también son muy diversos, incluyendo la capacidad de penetrar el blindaje, causar daño con fragmentos o servir para operaciones electrónicas.
Gracias a ello, este sistema puede hacer frente eficazmente a muchos tipos de objetivos, especialmente tanques y vehículos blindados modernos.
En cuanto al rendimiento, el Hellhound S3 puede atacar objetivos a una distancia de hasta 60 km, alcanzando una velocidad máxima de unos 618 km/h.
Esto ayuda a los soldados a poseer capacidades de ataque de largo alcance que antes solo estaban disponibles en sistemas de armas más voluminosos.
Según el fabricante, el Hellhound S3 acaba de completar pruebas con una ojiva antitanque especializada, lo que demuestra su capacidad para destruir objetivos blindados avanzados. Este es un paso importante antes de llevar a cabo pruebas aéreas dirigidas a objetivos reales más complejos.
Se espera que este sistema se demuestre con socios aliados y participe en ejercicios militares con el Departamento de Defensa de los Estados Unidos en el futuro cercano.
Los expertos evalúan que la integración de una potencia de fuego fuerte en equipos compactos puede cambiar la forma en que opera la infantería, especialmente en el contexto de un campo de batalla moderno que requiere alta flexibilidad.
Con la capacidad de producción rápida gracias a la tecnología de impresión 3D, el Hellhound S3 también promete ayudar al ejército a ampliar la escala del equipo a un costo razonable.