El grupo de defensa Northrop Grumman (con sede en Estados Unidos) acaba de probar con éxito el primer vuelo del modelo de avión no tripulado furtivo XRQ-73 en la Base Aérea Edwards, California, EE. UU.
Este es un modelo de UAV desarrollado para DARPA en el marco del programa SHEPARD de cuatro años, destinado a probar un sistema de motor eléctrico híbrido de nueva generación para aviones militares no tripulados.
Según Northrop Grumman, el vuelo de prueba se centró en evaluar la eficiencia del sistema de motores híbridos-eléctricos, incluida la capacidad de ahorrar combustible, reducir el ruido y reducir las emisiones durante el funcionamiento.
La empresa dijo que esta tecnología podría allanar el camino para los futuros diseños de aviones militares con tiempos de vuelo más largos y capacidades operativas más discretas.
El XRQ-73 está diseñado en forma de ala fija, con una forma similar a los bombarderos furtivos modernos. Este diseño ayuda a reducir las señales de radar y limita la posibilidad de ser detectado al realizar misiones de reconocimiento o reconocimiento.
Muchos expertos comentaron que la forma del XRQ-73 es bastante similar al B-21 Raider de la Fuerza Aérea de EE. UU., aunque actualmente no hay confirmación oficial de la conexión técnica entre los dos proyectos.
Según la información publicada, el XRQ-73 pertenece al grupo de aviones no tripulados de tamaño mediano con capacidad de despliegue rápido. El avión pesa unos 567 kg, puede alcanzar una velocidad máxima de unos 463 km/h y opera a una altitud de casi 5.500 metros.
En el proceso de desarrollo, Northrop Grumman ha aprovechado muchas tecnologías del proyecto Great Horned Owl anterior, que es un programa dirigido a plataformas de reconocimiento de bajo ruido y largo tiempo de funcionamiento.
Los analistas creen que la combinación de motores eléctricos híbridos con un diseño furtivo puede ayudar a los futuros UAV a operar de manera más duradera en misiones de reconocimiento manteniendo un alto nivel de dificultad para ser detectados.
Esta es también una dirección de desarrollo que muchos grupos de defensa están persiguiendo a medida que aumenta la demanda de sistemas autónomos secretos.