Una prueba en Estados Unidos acaba de mostrar un avance notable en el campo de la tecnología de aviación no tripulada, cuando los aviones pueden cargarse en el aire a través de la transmisión de energía láser.
Este éxito abre perspectivas para extender significativamente el tiempo de funcionamiento de los sistemas autónomos.
En una demostración reciente, la empresa de tecnología aeronáutica con sede en Estados Unidos - Kraus Hamdani Aerospace (KHA) se coordinó con PowerLight Technologies Technology Company para probar la plataforma de avión no tripulado K1000ULE combinada con un sistema de transmisión de energía láser.
Esta tecnología permite transmitir casi un kilovatio de energía a un dispositivo volador a una altitud de aproximadamente 5.000 pies (más de 1.500 metros).
Un punto notable es que el sistema aún mantiene una conexión de energía estable incluso cuando el avión cambia de posición o se ve afectado por el medio ambiente. Gracias a esto, el avión no necesita aterrizar para cargar la batería, sino que aún puede mantener la altitud y continuar realizando tareas continuamente.
K1000ULE está diseñado originalmente para misiones de reconocimiento, vigilancia y recopilación de información (ISR), por lo que la capacidad de mantener operaciones a largo plazo brinda una gran ventaja.
En la prueba, el dispositivo puede transmitir datos en tiempo real y garantizar una comunicación continua, lo cual es muy importante en entornos que requieren una vigilancia continua.
Según el Sr. Stefan Kraus, cofundador de KHA, la integración de la tecnología de transmisión de energía de PowerLight ayuda a reducir significativamente la necesidad de aterrizaje, ampliando así el alcance operativo del avión. Esto es especialmente útil en situaciones en las que la interrupción de la misión es inaceptable.
K1000ULE es una línea de aviones no tripulados que utilizan energía solar, capaces de desplegarse rápidamente en solo unos 10 minutos y transportar muchos tipos diferentes de equipos. Gracias a su capacidad de funcionamiento duradero, puede actuar como un "botón de red" en el campo de batalla, apoyando la conexión y la toma de decisiones en tiempo real.
Mientras tanto, el sistema de PowerLight utiliza un transmisor láser de alta potencia combinado con un receptor integrado en el avión. La tecnología de seguimiento óptico de precisión ayuda a mantener un haz de rayos estable, asegurando que la transmisión de energía no se interrumpa durante todo el vuelo.
Según los expertos, la tecnología de transmisión de energía láser no solo trae beneficios en el campo militar, sino que también abre oportunidades para aplicaciones comerciales en el futuro, desde las telecomunicaciones hasta la vigilancia ambiental.
Aunque todavía se necesita más tiempo para completarse y comercializarse, esta prueba muestra el gran potencial de proporcionar energía inalámbrica en el espacio, contribuyendo a dar forma a la generación de aviones no tripulados que pueden operar de forma casi continua.