Se está registrando un nuevo avance en la tecnología militar cuando Raytheon (el grupo industrial de defensa y tecnología de Estados Unidos) probó con éxito el sistema de sensores de inteligencia artificial RAIVEN Staring en el helicóptero UH-60 Black Hawk.
Un punto notable es que este sistema puede funcionar eficazmente en condiciones de poca luz, abriendo capacidades de combate superiores para las fuerzas aéreas.
En las recientes pruebas de vuelo, el RAIVEN Staring se integró como un avanzado sensor optoelectrónico/infrarrojo, utilizando una configuración de tres sensores refrigerados por aire.
El sistema ha mapeado con éxito muchos tipos diferentes de terreno, desde áreas urbanas hasta pantanos y zonas costeras, incluso en entornos completamente oscuros.
No solo se detiene ahí, RAIVEN Staring también proporciona una capacidad de visión panorámica de hasta 270 grados, lo que ayuda a ampliar significativamente la visibilidad del piloto.
Gracias a esto, la tripulación puede seguir muchas direcciones al mismo tiempo sin ser limitada por las condiciones de iluminación o el ángulo de visión tradicional.
Según Dan Theisen, presidente de la división de productos y soluciones avanzadas de Raytheon, esta prueba muestra el gran potencial del sistema para mejorar la conciencia de la situación, ayudando así a las fuerzas militares a detectar y responder de manera más efectiva a las amenazas.
RAIVEN Staring es parte de la cartera de sensores fotovoltaicos/infrarrojos de Raytheon, diseñados según la arquitectura modular, lo que permite un despliegue flexible en muchas plataformas diferentes como el aire, el mar y el mar.
El objetivo del sistema es mejorar la capacidad de supervivencia y la eficacia de las misiones mediante la provisión de datos de campo de batalla precisos y continuos.
El punto destacado de RAIVEN radica en la capacidad de integrar inteligencia artificial, imágenes hiperespectrales y tecnología LiDAR. Gracias a ello, el sistema puede detectar objetivos a una distancia cinco veces mayor que las tecnologías estándar, y al mismo tiempo proporcionar imágenes más nítidas.
La IA también juega un papel central al ayudar a sintetizar grandes volúmenes de datos de sensores en un panorama de campo de batalla unificado.
El sistema también tiene la capacidad de detectar y reconocer automáticamente las amenazas en tiempo real, reduciendo significativamente la carga de trabajo de los pilotos y apoyando la toma de decisiones rápidas.
Además, el RAIVEN también está equipado con características como el seguimiento continuo de objetivos, la medición de distancias, la designación de objetivos por láser y la alerta de misiles pasivos.
Estas capacidades contribuyen a aumentar la seguridad de los soldados, así como a mejorar la eficacia del combate en entornos complejos.
Raytheon dijo que continuará realizando más pruebas de vuelo este año para completar el sistema. Si se despliega ampliamente, RAIVEN Staring podría convertirse en una de las tecnologías clave que darán forma al futuro del campo de batalla moderno.