Hay anuncios de propaganda que duran horas y que no necesariamente hacen que la gente cambie.
Pero solo un videoclip de un accidente de tráfico, un coche deformado, una víctima inmóvil en medio de la carretera es suficiente para silenciar todo el auditorio.
La conferencia de propaganda de seguridad vial organizada por la policía de tráfico de Hanoi en la mañana del 28 de mayo para propietarios de empresas de transporte, conductores y contratistas ha demostrado una forma muy notable de hacer las cosas, utilizando imágenes reales y consecuencias reales para advertir directamente.
Sin lemas rígidos, sin teorías generales, sino imágenes de accidentes inquietantes proyectadas justo ante los ojos de los conductores todos los días.
Esa es una forma eficaz de propaganda.
Los accidentes de tráfico no son cifras estadísticas frías, detrás de cada accidente hay vidas humanas, familias que pierden a sus padres, hijos que pierden a sus seres queridos, vidas destruidas después de solo unos segundos de descuido.
Muchos conductores pueden pertenecer a la ley de tráfico, pero conducen rápido, adelantan imprudentemente, usan teléfonos, conducen horas extras, transportan sobrecarga o beben alcohol.
Solo cuando ven las consecuencias con sus propios ojos, la sensación de miedo realmente aparece.
Lo notable es que la fuerza de la policía de tráfico no solo se detiene en las multas, sino que también está innovando el pensamiento de propaganda.
La prevención de accidentes de tráfico no puede basarse únicamente en la elaboración de actas después de la infracción, sino que lo más importante es cambiar la conciencia antes de que ocurra el accidente.
Cuando los conductores entienden que detrás del volante está la vida de los pasajeros, de los peatones y también su propio futuro, sabrán por sí mismos que deben mantener la disciplina.
En particular, el hecho de que los conductores y las empresas firmen compromisos de cumplir estrictamente las normas de tráfico inmediatamente después de la conferencia no es solo formal.
Es un recordatorio de responsabilidad, las empresas de transporte no pueden simplemente perseguir ganancias y abandonar la seguridad, los conductores no pueden considerar el exceso de velocidad o intentar hacer más viajes como algo normal.
La realidad muestra que muchos accidentes trágicos provienen de errores aparentemente pequeños, tener sueño durante unos segundos, saltarse los semáforos en amarillo, invadir carriles, conducir rápido para llegar a tiempo.
Por lo tanto, la propaganda del tráfico debe entrar en las emociones y la conciencia real, no solo detenerse en los lemas colgados en la carretera.
La inclusión por parte de la policía de tráfico de imágenes de accidentes en la conferencia es una forma de impactar directamente en la conciencia del conductor. Los conductores sienten el dolor detrás del accidente, sabrán tener miedo.
Por supuesto, solo la propaganda no es suficiente.
Por un lado, educar para aumentar la conciencia, por otro lado, castigar resueltamente los actos de desprecio por la vida de los demás.
Esa es la forma de reducir los accidentes de tráfico de manera sostenible.