Estos dolorosos accidentes no solo dejan una gran pérdida para las familias, sino que también plantean una advertencia urgente sobre el fortalecimiento de las medidas para prevenir lesiones y ahogamiento infantil, especialmente en el contexto del verano de 2026 y la temporada de lluvias y tormentas que se acerca.
Las causas de los accidentes de ahogamiento infantil suelen provenir de muchos factores: falta de habilidades de natación, falta de supervisión por parte de adultos y subjetividad al acercarse a zonas de aguas profundas o corrientes rápidas.
Las estadísticas del Ministerio de Salud muestran que, en promedio, casi 2.000 niños vietnamitas mueren ahogados cada año, lo que se encuentra entre los grupos con la tasa de mortalidad más alta en la región del Pacífico Occidental. Esta cifra refleja una realidad preocupante: los niños aún no están completamente equipados con habilidades de supervivencia en el entorno acuático, mientras que los riesgos potenciales como estanques, lagos, ríos, arroyos, pozos de agua, obras de almacenamiento de agua o lugares de juego espontáneos que no garantizan la seguridad todavía existen en muchos lugares.
El 18 de mayo, el Ministerio de Salud emitió un documento oficial "urgente" solicitando a los Comités Populares de provincias y ciudades que dirijan el fortalecimiento de las medidas para prevenir y combatir los accidentes de lesiones y ahogamiento infantil. Entre ellos, la comunicación y la concienciación de las familias, las escuelas y la comunidad sobre el riesgo de ahogamiento es el contenido central. Los niños deben ser guiados sobre habilidades de seguridad, habilidades para prevenir accidentes y ahogamiento desde una edad temprana. Al mismo tiempo, las localidades deben revisar, colocar señales de advertencia, barreras y desplegar fuerzas de recordatorio en áreas peligrosas para minimizar los riesgos.
Otra medida clave es la educación en habilidades de natación y rescate. A finales del año pasado, el Ministerio de Educación y Formación aprobó el programa de enseñanza de natación segura para estudiantes, según la Decisión No. 1717/QD-TTg, que se considera un paso importante. Este programa está diseñado para adaptarse a cada nivel educativo: desde familiarizarse con el agua, aprender habilidades básicas de seguridad, hasta entrenamiento físico, habilidades avanzadas de natación, autoayuda y rescate de personas que se ahogan. Cada lección dura de 60 a 90 minutos, ayudando a los niños a dominar las habilidades de supervivencia en el entorno acuático y las habilidades básicas de primeros auxilios.
Convertir la natación en una asignatura oficial en el programa de educación física creará motivación para que las escuelas, los estudiantes y los padres la implementen seriamente, convirtiendo esta habilidad en un "escudo viviente" para los niños. Sin embargo, para que la natación se convierta realmente en una asignatura esencial en las escuelas, se necesita esfuerzo, inversión y también la participación de la sociedad.
Junto con la educación de habilidades, la familia juega un papel indispensable. Los padres y los tutores deben vigilar de cerca cuando los niños juegan cerca del entorno acuático, especialmente en áreas espontáneas o durante la temporada de lluvias y tormentas.
El hábito de recordar a los niños los riesgos y formar una conciencia de vigilancia ayudará a limitar los comportamientos peligrosos. Al mismo tiempo, la organización de actividades de verano seguras y saludables, combinadas con juegos, deportes y aprendizaje de habilidades para la vida, creará condiciones para que los niños se entretengan y mejoren sus conocimientos de seguridad.