El 18 de junio, el Comité Popular Provincial de Gia Lai informó que el Presidente del Comité Popular Provincial ha dado instrucciones sobre la prevención y lucha contra el despilfarro en la gestión y el uso de instalaciones de viviendas y terrenos en la provincia.
En consecuencia, el Presidente del Comité Popular Provincial solicitó a los jefes de departamentos, ramas y localidades que revisen, gestionen, utilicen y manejen urgentemente las instalaciones de casas y terrenos.
Fortalecer la inspección y evaluación de la eficiencia del uso de las instalaciones de viviendas y terrenos dentro del ámbito de gestión; aclarar los activos que se explotan eficazmente, los activos que se utilizan de manera ineficiente o que están vacíos o deteriorados; y al mismo tiempo determinar la responsabilidad de las agencias, organizaciones e individuos relacionados.
El Presidente del Comité Popular Provincial solicitó superar la situación prolongada de asignación temporal y gestión temporal; manejar definitivamente las instalaciones de casas y terrenos vacíos, utilizados para fines incorrectos o ineficientes para evitar pérdidas y despilfarro de bienes públicos.
Para los activos excedentes, las unidades deben desarrollar planes de manejo específicos, determinar claramente el progreso y el plazo de implementación; priorizar la conversión funcional para servir al desarrollo socioeconómico.
Considerar el manejo o informar a las autoridades competentes para que manejen la responsabilidad de las agencias, organizaciones e individuos a los que se les ha asignado la gestión pero que dejan la propiedad abandonada, utilizada para fines incorrectos o causando un desperdicio prolongado.
Según el Comité Popular Provincial de Gia Lai, actualmente, la zona este de la provincia, donde se encuentran las sedes del gobierno y muchos departamentos y ramas, carece de oficinas, mientras que no pocas sedes en la zona oeste están vacías y no se han explotado eficazmente.
Ante esta situación, la provincia ha calculado un plan para desplegar fuerzas policiales y militares utilizando algunas sedes adecuadas para aprovechar las instalaciones existentes, evitando el despilfarro de bienes públicos.
Actualmente, toda la provincia tiene 909 oficinas centrales excedentes, de las cuales 238 oficinas centrales han sido asignadas para su uso, y 671 oficinas centrales aún no han sido asignadas para su uso. Para las oficinas centrales ubicadas intercaladas en áreas residenciales, la localidad propone ponerlas a subasta para evitar el desperdicio de recursos de la tierra.
La provincia también planea mantener algunas sedes para atender las necesidades laborales posteriores; el resto se estudiará para el plan de alquiler. Inicialmente, estas instalaciones están dispuestas con fuerzas de seguridad para vigilarlas.
En cuanto a las sedes en zonas remotas y aisladas, la búsqueda de soluciones de uso sigue siendo muy difícil. Aunque se propone convertirlas en escuelas filiales o centros médicos, muchas sedes aún no se pueden explotar debido a que no cumplen con los requisitos de ubicación, infraestructura de conexión y necesidades reales.