El Decreto No. 259/2026/ND-CP del Gobierno que regula el reclutamiento, uso y gestión de funcionarios públicos, vigente a partir de julio de 2026, estipula que los funcionarios públicos de gestión pueden ser destituidos si el cónyuge o el hijo viola la ley.
Según el apartado 2 del artículo 42 del Decreto, los funcionarios de gestión pueden dimitir voluntariamente o ser considerados para la dimisión cuando permitan que sus familiares (esposa, esposo, hijos) violen la ley; caer en males sociales y ser concluidos y evaluados por la autoridad competente como causando indignación en la opinión pública, afectando negativamente la reputación de sí mismos y de la agencia y unidad.
En el caso de que un funcionario de gestión no presente una solicitud de dimisión, la autoridad competente aún puede considerar destituirlo de su cargo si se encuentra en el caso mencionado anteriormente.
El artículo 42 del Decreto 259/2026/ND-CP estipula que los funcionarios de gestión pueden ser considerados para la renuncia cuando se encuentren en uno de los siguientes casos:
Reconocer limitaciones en la capacidad de liderazgo y gestión o ya no tener suficiente prestigio para cumplir con las responsabilidades y tareas asignadas.
Hay más del 50% de los votos de baja confianza en el período de votación de confianza según las regulaciones.
Hay otras razones legítimas personales.
Ser el jefe para que las unidades bajo su gestión, responsabilidad directa o subordinados directos produzcan corrupción, despilfarro, negatividad grave pero no hasta el punto de tener que ser consideradas y disciplinadas.
Hubo 2 años consecutivos en que no fue clasificado como no cumpliendo con sus deberes durante el tiempo que ocupó el cargo.
Tener actos que violen las cualidades políticas, la moral, el estilo de vida y ser concluido y evaluado por las autoridades competentes causando indignación en la opinión pública, afectando negativamente el prestigio de organizaciones e individuos.
Permitir que otros se aprovechen de su cargo y autoridad para obtener beneficios, ser concluidos por las autoridades competentes causando graves consecuencias, afectando negativamente el prestigio de individuos y organizaciones, a menos que uno mismo no lo sepa.
No atreverse a hacer, no atreverse a asumir la responsabilidad, eludir, evitar la responsabilidad o no realizar el trabajo bajo su autoridad de acuerdo con las funciones y tareas asignadas, ser concluido por la agencia competente causa consecuencias muy graves, creando una mala opinión pública, indignación entre los funcionarios, miembros del partido y el pueblo.
Otros casos según las regulaciones del Partido y la ley.
En relación con el tratamiento disciplinario de los funcionarios públicos, el artículo 35 de la Ley de Funcionarios Públicos de 2025 estipula que los funcionarios públicos que tengan actos ilegales, dependiendo de la naturaleza y la gravedad, se aplicará una de las formas de disciplina que incluyen: reprimenda, advertencia, destitución (para funcionarios públicos de gestión) o despido forzoso.
Además de la forma principal de disciplina, el funcionario disciplinado también puede ser restringido en sus actividades profesionales de acuerdo con las disposiciones de la ley pertinente.
Para los funcionarios condenados por el tribunal a prisión sin libertad condicional o condenados por delitos de corrupción, se les obliga naturalmente a dimitir a partir de la fecha en que la sentencia o decisión del Tribunal entre en vigor legal. En el caso de ser funcionarios de gestión, cuando la sentencia entre en vigor, esa persona también renuncia automáticamente al cargo que ha sido nombrado.