Hay pacientes que ingresan en el hospital desde el primer y segundo día del Tet. No pocas personas solo llegan cuando la condición ya es grave, tienen que usar respiradores, caen en síndrome de abstinencia de alcohol, incluso en coma.
Detrás de esas cifras no solo está la historia de los hábitos alimenticios, sino también un problema más amplio: ¿Está cada individuo realmente responsable de su propia salud?
El sistema de salud siempre está en un estado de tensión. Los departamentos de emergencia están sobrecargados, los médicos y enfermeras trabajan toda la noche, especialmente después de largas vacaciones. Cada caso grave debido al abuso de alcohol y cerveza no es solo un expediente de tratamiento, sino toda una cadena de presiones sobre el equipo médico. Mientras tanto, muchas enfermedades se pueden prevenir completamente si los pacientes son más proactivos desde el principio.
Cuando una persona bebe alcohol en exceso, ignora signos como fatiga, ictericia, pérdida de apetito, temblores en las manos, y luego solo acude al hospital cuando la enfermedad ya se ha complicado, los costos de tratamiento aumentan muchas veces, el tiempo de hospitalización se prolonga, el riesgo de muerte es mayor. Pero detrás de eso está el tiempo, el esfuerzo y el estrés de los profesionales médicos. A menudo hablamos de la situación de "overcarga hospitalaria", pero rara vez nos preguntamos qué hemos hecho para no convertirnos en un caso que podría haberse evitado.
El autocuidado de la salud no es solo un asunto privado de cada persona. También es parte de la responsabilidad ciudadana. Una persona que vive con moderación, limita el alcohol, come razonablemente, hace ejercicio regularmente y se somete a exámenes médicos periódicos no solo se protege a sí misma, sino que también contribuye a reducir la presión sobre el sistema de salud. Cada vacunación, cada detección temprana de enfermedades es un paso para prevenir el riesgo de hospitalización en el futuro.
En muchos países, la medicina preventiva se sitúa al mismo nivel que el tratamiento. Se anima a la gente a hacerse chequeos médicos periódicos, a controlar indicadores importantes como la presión arterial, el azúcar en sangre, la función hepática. Porque la prevención siempre cuesta menos que el tratamiento, tanto en costos como en recursos sociales. En Vietnam, la red de atención médica primaria se ha extendido, pero si la gente solo acude a los hospitales cuando ya es demasiado tarde, el papel de la prevención se reducirá significativamente.
El cambio no comienza con cosas grandiosas, sino con opciones muy pequeñas cada día. Una sesión de copas con algunas copas menos, un hábito de dormir antes, una decisión de ir al médico cuando ve signos anormales en el cuerpo... todo puede marcar una gran diferencia. Especialmente para las personas con enfermedades subyacentes como la hepatitis B, C, la cirrosis o otras enfermedades crónicas, el cumplimiento del tratamiento y los chequeos de seguimiento a tiempo son factores decisivos. La subjetividad a veces tiene que pagarse con la propia vida.
La reducción de la sobrecarga hospitalaria no es solo una historia de construir más instalaciones, aumentar el personal. Si el número de casos de enfermedad debido a un estilo de vida poco saludable continúa aumentando, el sistema de salud siempre estará en una posición pasiva, teniendo que "perseguir" las enfermedades. Más importante aún es construir una comunidad consciente del cuidado de la salud desde el principio.
Una sociedad sana comienza con cada individuo sano. Cuando cada persona ve la salud como el activo más valioso y la preserva activamente, la carga se compartirá. El equipo de médicos y enfermeras tendrá las condiciones para concentrar recursos en casos de enfermedad que realmente no se pueden prevenir, en lugar de tener que esforzarse por manejar las consecuencias de un estilo de vida descontrolado.
Cada persona que toma la iniciativa en el cuidado de la salud no solo es buena para sí misma, sino que también contribuye a reducir la presión sobre la industria médica. Cuando la conciencia sobre la prevención de enfermedades mejore, los hospitales estarán menos sobrecargados y los turnos de guardia porque las enfermedades se pueden prevenir también disminuirán gradualmente.