Cuando el amante se convierte en la única fuente de vida
Según la psicóloga Do Thi Hong Minh, del Centro de Psicología y Desarrollo Humano NHC Vietnam, uno de los problemas que debe identificarse es la dependencia emocional.
Una persona emocionalmente dependiente no es simplemente una persona que "ama más de lo normal". El problema radica en que ven a su amante como la única fuente que les ayuda a sentirse valiosos, amados, seguros y significativos.
A medida que la dependencia aumenta, la ruptura ya no se acepta simplemente como el final de una relación.
Límite entre el amor y la propiedad
En una relación sana, el amor va acompañado de respeto por la privacidad, la elección y las relaciones personales de cada persona. Por el contrario, cuando el amor se convierte en control, revisar la privacidad o, más extremo aún, no aceptar que la otra persona se vaya puede convertirse en una señal preocupante.
Según la experta Do Thi Hong Minh, cuando el amor pasa a la mentalidad de posesión, aumentará el riesgo de control y violencia.
Para algunas personas, tienen un gran miedo a ser abandonadas. Pueden haber experimentado heridas, ser rechazadas, traicionadas o vivir en un entorno donde el amor siempre va acompañado de condiciones.
Estas experiencias pueden formar la creencia de que la persona que amas también te dejará. Cuando llevan ese miedo, se vuelven demasiado cautelosos en las relaciones.
Según los expertos, lo preocupante es que muchos de estos comportamientos se justifican con las palabras "preocupación".
Si la "preocupación" hace que la otra persona pierda la privacidad, pierda las relaciones sociales y ya no tenga poder de decisión, ya no es una preocupación saludable.
Signos de advertencia que no se deben ignorar
Según la psicóloga Do Thi Hong Minh, la señal preocupante no radica en el hecho de que las dos personas hayan discutido o celoso, sino en un patrón de control repetitivo, privando a la otra persona de su privacidad, libertad y elección.
Algunas manifestaciones comunes son pedir constantemente a tu pareja que informe dónde está, con quién está, revisar el teléfono, el correo electrónico, las redes sociales o activar el localizador. La respuesta lenta a los mensajes de texto también puede convertirse en una causa de preguntas y enfados.
Amar a alguien no significa tener derecho a poseer a esa persona. No tener nada que ocultar no significa tener que renunciar a la privacidad", analizó la experta Do Thi Hong Minh.

Además del control, aislar a la otra persona de la familia y los amigos también es una señal a tener en cuenta. Palabras como "No me gusta tu amiga", "Tus amigos no son buenos" o "Tu familia siempre interfiere en nuestros asuntos" pueden hacer que una persona reduzca gradualmente las relaciones sociales y dependa más de su pareja.
Según los expertos, cuando se reduce la red de apoyo externo, también se vuelve más difícil identificar el problema y encontrar una manera de salir de una relación poco saludable.
Del control al comportamiento violento
La experta Do Thi Hong Minh cree que la violencia en el amor no suele aparecer repentinamente, sino que puede comenzar con comportamientos aparentemente pequeños: celos, revisar el teléfono, prohibir a los amigos, regañar, menospreciar, destrozar cosas o amenazar.
Más notables son las amenazas cuando alguien quiere romper, como amenazar con herir a la otra persona, vengarse o dañarse a sí mismo para aferrarse.
Las amenazas no deben tomarse a la ligera, especialmente cuando van acompañadas de una serie de comportamientos controlados prolongados. Las personas involucradas necesitan buscar apoyo en lugar de sufrir por sí mismas o tratar de resolverlas confrontativamente", enfatizó el experto.
A partir de ahí, una habilidad importante pero que no ha recibido la atención adecuada en los jóvenes es la capacidad de aceptar la palabra'no'.
En caso de darse cuenta de que se encuentra en una relación poco saludable, es importante no guardar silencio y soportar, y al mismo tiempo buscar activamente el apoyo de familiares, amigos o expertos para proteger su propia seguridad y derecho a elegir.