En la vida emocional, las tres palabras "Te amo" o "Te amo" siempre tienen un peso emocional especial. Sin embargo, desde la perspectiva de los expertos en salud mental, las relaciones duraderas no se construyen a partir de palabras floridas, sino a partir de acciones sencillas que se repiten todos los días.
Según la terapeuta psicológica Sara Kuburic, que actualmente trabaja en Estados Unidos, las relaciones a largo plazo se desarrollan fuertemente gracias a la atención constante. Ella cree que la intensidad emocional inicial puede crear atractivo, pero son los hábitos de cuidado silenciosos los que ayudan a las dos personas a mantener la conexión con el tiempo.
Las acciones consistentes crean seguridad emocional
Las palabras de amor pueden brindar una sensación de tranquilidad instantánea. Sin embargo, si falta el apoyo y el respeto en la vida cotidiana, esas palabras se vuelven gradualmente vacías de significado. Kuburic enfatiza que el amor se expresa más claramente a través de escuchar atentamente, respetar las opiniones y aceptar los límites de la otra persona.
Una pregunta sencilla como "¿Cómo te fue hoy?" después de un largo día agotador, o un sincero cumplido por tus esfuerzos en el trabajo, puede ayudar a tu pareja a sentirse reconocida y apreciada. En particular, aceptar cuando la otra persona dice "no" se considera una expresión de madurez emocional y respeto mutuo.
Los estudios psicológicos de las relaciones muestran que la sensación de seguridad emocional se forma a partir de interacciones positivas repetitivas. Cuando una persona siente que es escuchada y no juzgada, la confianza se fortalece gradualmente.
Límites, la base silenciosa de la intimidad
Establecer y respetar los límites personales puede no ser romántico, pero es el factor central para mantener la intimidad a largo plazo. Según Kuburic, obligar a tomar decisiones o ignorar los límites puede crear distancias emocionales con el tiempo.
Por el contrario, pequeños gestos como comprar comida favorita, esperarse a casa tarde o un abrazo sorpresa envían el mensaje: "Eres importante para mí". Incluso cuando ocurre un conflicto, la actitud de resolver el problema juntos en lugar de intentar ganar también refleja el nivel de compromiso y respeto en la relación.
El amor, por lo tanto, no solo reside en lo que decimos, sino que se demuestra en lo que hacemos cada día. Precisamente esas cosas aparentemente triviales son la base de un vínculo duradero.