Mantenga la habitación siempre ventilada.
La mala circulación del aire hace que los contaminantes que surgen del exterior y del interior de la casa se acumulen fácilmente. Por lo tanto, se debe mantener el espacio habitable ventilado, con luz natural y abrir las ventanas con frecuencia cuando las condiciones lo permitan para mejorar el intercambio de aire. Esto ayuda a limitar la acumulación de contaminantes y crea una sensación más cómoda al vivir.
Plantar plantas en macetas
Las plantas verdes pueden contribuir a crear un espacio habitable agradable y cercano a la naturaleza. Algunas plantas como el betel amarillo se pueden colocar en salas de estar, baños o áreas adecuadas en la casa. Sin embargo, no debe abusar de las plantas verdes, especialmente en espacios pequeños o dormitorios. Es necesario elegir el tipo de planta, el tamaño y la ubicación adecuados para no obstaculizar la circulación del aire, y al mismo tiempo cuidar regularmente, eliminar las hojas marchitas y el suelo húmedo para limitar el moho.
Elegir materiales de construcción seguros
Los muebles y los materiales de construcción pueden ser fuentes de emisiones de algunas sustancias que contaminan el aire interior, incluido el formaldehído de algunos productos de madera industrial, pegamento y materiales de acabado. Al comprar muebles, se debe priorizar los productos de origen claro que cumplan con los estándares de emisiones de formaldehído y calidad del aire interior.
Para la pintura y los materiales de acabado, se deben elegir productos con un bajo contenido de compuestos orgánicos volátiles (COV) que cumplan con los estándares de seguridad. Después de reparar o instalar nuevos muebles, es necesario aumentar la ventilación para limitar la acumulación de emisiones en el espacio habitable.