Evitar la luz solar directa
Los muebles de madera siempre contienen una cierta cantidad de humedad natural. Cuando se colocan bajo la luz solar directa durante mucho tiempo, la humedad se evapora rápidamente, lo que puede hacer que la superficie de la madera se agriete, se doble o se decolore. Del mismo modo, no se deben colocar mesas y sillas de madera demasiado cerca de la chimenea o fuentes de calor altas.
No remojar en agua
Remojarse en agua puede dañar la capa protectora de pintura y hacer que la madera se degrade rápidamente.
Cuando necesites limpiar, debes usar agua tibia mezclada con jabón para platos suave para limpiar. Para las grietas pequeñas, puedes usar un cepillo suave o un cepillo de dientes para limpiar. Luego, vuelve a limpiar con una toalla suave y húmeda y exprime bien.
Cubriendo con una capa protectora de cera
Cubrir con cera es una de las medidas importantes para proteger las superficies de madera, especialmente en verano.
Se debe usar cera en crema de buena calidad, aplicar una fina capa en la superficie y esperar unos 30 minutos antes de pulir con un cepillo suave. Se puede repetir después de 60 minutos para lograr el brillo deseado.
Higiene periódica
El polvo acumulado durante mucho tiempo puede rayar la superficie de la madera. Por lo tanto, es necesario limpiar con regularidad.
No deje muebles de madera al aire libre bajo la lluvia
El agua de lluvia es la causa de que la madera se enmohezca, se pudra y reduzca su vida útil. El cuidado adecuado no solo ayuda a que los muebles de madera conserven su belleza natural, sino que también prolonga su vida útil, ahorrando costos de reparación y reemplazo.