Al diseñar una casa, el dormitorio debe colocarse lo más lejos posible de la puerta principal. Esta disposición ayuda a limitar el ruido de las escaleras o los pasillos, brindando un espacio tranquilo y una sensación de seguridad, mejorando así la calidad del sueño.
La cocina y el baño también deben colocarse lejos del dormitorio para reducir el ruido y limitar el olor a comida que se extiende al espacio de descanso.
El olor a comida que aparece con frecuencia en el dormitorio no solo causa molestias, sino que también puede afectar la salud y el sueño. Por lo tanto, el dormitorio solo debe estar dispuesto con artículos realmente necesarios como camas, armarios y tocadores.
Si es posible, un vestuario privado será una opción ideal. La ropa colgada ordenadamente en los ganchos facilita la elección de la ropa, y el dormitorio estará más ventilado cuando solo queden la cama, los dos armarios de cabecera y algunos artículos decorativos.
Para los dormitorios de gran área, se puede aprovechar el armario para crear un área de cambio separada, que es más conveniente y ahorra espacio en comparación con el uso de un armario normal.
Para un dormitorio rectangular, la disposición de los muebles suele ser más difícil. Muchas personas usan armarios para dividir la habitación por la mitad, pero esta forma de hacerlo puede hacer que el área cerca de la puerta de entrada se vuelva oscura y sofocante. En cambio, se puede diseñar un vestidor a lo largo del borde largo de la habitación, de aproximadamente 1,5 m de ancho. Esta disposición ayuda a que el espacio se vuelva más equilibrado y cuadrado, al tiempo que crea una sensación de amplitud y comodidad. Cuando tienes un vestidor, tampoco necesitas usar muchos armarios o cajones adicionales porque la capacidad es significativamente mayor.
Si después de organizar el vestuario, la habitación sigue siendo larga y estrecha, se puede utilizar un tabique semitransparente para dividir el espacio. Esta solución aprovecha la luz natural y crea dos áreas separadas: una zona de trabajo luminosa y una zona de descanso tranquila y luminosa. Una división razonable brindará una sensación de relajación y ayudará a un mejor sueño.
Para los dormitorios que utilizan camas de tamaño grande (king-size), es necesario calcular cuidadosamente la ubicación de la cama para optimizar el área de uso. La cama debe estar dispuesta para que ambas personas puedan subir y bajar fácilmente desde ambos lados, evitando la situación de que una persona tenga que molestar a la otra persona cada vez que sale de la cama.
Además de colocar la cama horizontal o verticalmente como es habitual, también puedes intentar colocar la cabecera de la cama en diagonal en una esquina de la habitación. Esta disposición ayuda a que ambas personas se acerquen a la cama más cómodamente, al tiempo que aprovecha el espacio vacío detrás de la cabecera de la cama para colocar armarios o estantes de almacenamiento pequeños.
Para aumentar el espacio para guardar pertenencias, se deben priorizar los modelos de cama con compartimentos o cajones integrados. La parte debajo de la cama se convertirá en un lugar para guardar mantas, ropa o artículos poco utilizados, lo que contribuirá a ahorrar espacio y mantener el dormitorio ordenado.