No solo lamentaron la derrota por 1-2 de Inglaterra ante Argentina en las semifinales de la Copa Mundial de 2026, sino que los medios británicos también prestaron especial atención al juego decisivo del actual campeón.
El Daily Mail ha recopilado estadísticas detalladas de cada falta de los jugadores argentinos, afirmando que fue uno de los factores que ayudaron al equipo sudamericano a interrumpir el ritmo de juego de los "Tres Leones".
Según el Daily Mail, desde los primeros minutos, Argentina eligió un enfoque muy decidido. Leandro Paredes, Enzo Fernández, Giuliano Simeone o Nahuel Molina cometieron faltas continuamente para evitar los ataques de Inglaterra, especialmente dirigidos a Jude Bellingham y Elliot Anderson.
Solo en la primera mitad, Anderson fue objeto de muchas faltas justo después de recuperar el control del balón, mientras que Bellingham se convirtió continuamente en el objetivo de los centrocampistas argentinos. El punto culminante fue la situación en la que Giuliano Simeone arrastró repetidamente, chocó y luego detuvo a Marc Guehi en la misma jugada.
Este periódico también señaló que el árbitro Ismail Elfath le recordó repetidamente al jugador argentino, pero fue bastante "suave" con las tarjetas. No fue hasta el minuto 42 que Lisandro Martínez se convirtió en el primer jugador argentino en recibir una tarjeta amarilla tras interceptar a Morgan Rogers en un contraataque.
En la segunda mitad, Cristian Romero volvió a recibir una tarjeta amarilla por derribar a Bellingham para evitar un peligroso contraataque. Sin embargo, Argentina redujo el número de faltas al cambiar a controlar el partido, antes de que Enzo Fernández y Lautaro Martínez marcaran dos goles tardíos que ayudaron a su equipo a remontar 2-1.
El Daily Mail también mencionó la tensa atmósfera que duró hasta el pitido final. Bellingham discutió con Valentin Barco mientras los jugadores argentinos celebraban la victoria, cerrando una semifinal emotiva.
A través de la estadística de cada falta, el Daily Mail cree que Argentina ha utilizado la experiencia y la determinación para romper el ritmo de juego de la selección inglesa, creando así una premisa para una remontada en los últimos minutos.