Según los medios británicos, es probable que se le pida al presidente Gianni Infantino que dimita en una reunión extraordinaria del Consejo de la FIFA.
La FIFA ya había planeado celebrar esta reunión antes de que se revelara el controvertido plan de Infantino de 15 mil millones de libras. Inicialmente, los miembros del Consejo de la FIFA querían llevar a cabo una evaluación independiente de la decisión sin precedentes relacionada con la anulación de la tarjeta roja del delantero de la selección estadounidense Folarin Balogun en la Copa Mundial de 2026.
Sin embargo, se dice que la naturaleza de la reunión ha cambiado significativamente después de que estalló el escándalo relacionado con el plan de "vender la Copa Mundial". Las controversias debilitaron la posición de Infantino y aumentaron la posibilidad de que se enfrentara a una moción de censura.
Los medios europeos creen que la reunión extraordinaria podría convertirse en un desafío directo para el puesto de presidente de la FIFA. Muchos líderes del fútbol y políticos también pidieron a Infantino que dimitiera proactivamente antes de que el riesgo de ser destituido se hiciera realidad.
La UEFA reaccionó enérgicamente al decir que el acuerdo preparado de manera poco transparente había hecho que esta organización perdiera la fe en Infantino. LA CONCACAF también criticó, diciendo que el presidente de la FIFA ya no pone los intereses futbolísticos en primer lugar y propuso llevar a cabo una evaluación exhaustiva de su mandato.
La presión también proviene del presidente de La Liga, Javier Tebas. Declaró que "la era de Infantino ha terminado" y dijo que el fútbol mundial necesita un nuevo aparato de liderazgo.