La sensación sigue siendo la misma, pero esta vez es aún peor. La selección inglesa fue eliminada de la Copa Mundial tras la derrota por 1-2 ante Argentina, un escenario que no es diferente de dos derrotas bajo el mando de Gareth Southgate. Ambos lideraron, luego retrocedieron en defensa y finalmente pagaron el precio con la derrota. En particular, la actuación de esta vez también recuerda la semifinal ante Croacia de hace 8 años.
Lo que hace que la derrota sea aún más amarga es que la selección inglesa debería haber aprendido una lección de los tropiezos del pasado. Se esperaba que Thomas Tuchel ayudara a los "Tres Leones" a cambiar eso, pero se convirtió en el centro de las críticas porque una serie de decisiones de sustitución fueron consideradas contraproducentes.
El hecho de que Ezri Konsa entrara al campo en sustitución de Anthony Gordon, el jugador que acaba de marcar el primer gol para Inglaterra, seguramente se mencionará como una de las decisiones más controvertidas de Tuchel. Fue un cambio hacia la defensa cuando todavía quedaban unos 30 minutos de partido, lo que hizo que Inglaterra perdiera la amenaza en las situaciones de contraataque y casi entregara el control del partido a Argentina.

Después del partido, Tuchel defendió su enfoque y dijo que la causa de la derrota estaba en el ADN del fútbol inglés.
Sin embargo, los propios jugadores también admitieron que el equipo había perdido la iniciativa tras adelantarse en el marcador.
Después de liderar 1-0, parece que solo pensamos en proteger el marcador. A este nivel, eso no es suficiente", dijo el capitán Harry Kane.
El defensa central Marc Guehi también estuvo de acuerdo con ese punto de vista: "Deberíamos seguir atacando. Pero después de marcar, la psicología de todo el equipo cambió a la defensa".
El debate sobre la responsabilidad se está intensificando. Muchos creen que los cambios de Tuchel han hecho que la selección inglesa pierda el control del partido, mientras que otros creen que el problema proviene de la psicología de los jugadores.
Los jugadores ingleses se han cansado. Jugaron con mucha intensidad en los primeros 60 minutos, luego ya no tenían suficiente energía y se vieron obligados a retroceder en defensa", comentó el delantero argentino Lautaro Martínez.
Esa es también la forma en que Tuchel explicó el desarrollo del partido: "Todo comenzó justo después de que marcamos. Esa es la razón por la que perdimos. La psicología de los jugadores cambió justo después del gol, no después de los cambios. De repente jugamos como si tuviéramos demasiado que perder".
Sin embargo, esto es precisamente lo que Tuchel había declarado que cambiaría cuando aceptara dirigir a la selección inglesa.
Después de la EURO 2024, comentó una vez: "Cuando veo jugar a Inglaterra, siento el estrés y la presión que pesan sobre los jugadores. Juegan con la mentalidad de no perder".
Sin embargo, ese mismo escenario se repitió en la semifinal de la Copa Mundial contra Argentina.
El talento táctico siempre es el factor que crea la reputación de Tuchel. Su estilo asertivo sería aceptable si ayudara a Inglaterra a ganar en los partidos en los que Southgate había perdido. Pero todas las evaluaciones del reinado del estratega alemán siempre girarán en torno a las decisiones tomadas en los momentos más importantes.

Southgate admitió una vez que cuando aparecieron las críticas incesantes, entendió que su viaje con la selección inglesa había llegado a su fin. El ambiente actual también podría hacer que el futuro de Tuchel sea impredecible.
Sin embargo, lo más importante es el pensamiento de los propios jugadores. ¿Creen que Tuchel debe asumir la responsabilidad de esta derrota, o estarán de acuerdo con su punto de vista de que la psicología de juego es la causa de que la selección inglesa caiga una vez más?
Si Tuchel realmente quiere seguir dirigiendo a la selección inglesa a la EURO 2028 para corregir errores en casa, no tendrá muchas oportunidades de demostrarlo antes de que comience el torneo. Y como siempre, Inglaterra todavía espera que esta vez la respuesta sea diferente.