El Tottenham Hotspur jugó con valentía al empatar 2-2 con el Manchester City en un partido emotivo. Dominic Solanke explotó con un doblete para mantener 1 punto en casa para el Tottenham.
Este resultado asestó un duro golpe a la ambición del Man City de defender el título, ya que permitieron que el Arsenal ampliara la ventaja a 6 puntos en la carrera por el campeonato.
La primera parte fue una pesadilla para los Spurs. El equipo de Thomas Frank jugó de forma dispersa, sin vitalidad y casi sin crear una amenaza significativa. El Man City controló fácilmente y pronto materializó la ventaja con dos goles de Rayan Cherki y Antoine Semenyo.
Pero todo cambió por completo después del descanso. Los Spurs regresaron con una apariencia enérgica, decidida y presionando activamente. Solanke fue quien encendió la llama de la esperanza. Se giró sutilmente en el área penal y luego remató a quemarropa a pesar de ser marcado de cerca por Marc Guehi. El VAR intervino para considerar la posibilidad de una falta, pero el gol aún se reconoció.
El Tottenham Hotspur pareció estallar cuando Solanke completó un doblete con un taconazo de clase mundial desde un pase de Conor Gallagher. El Tottenham pareció transformarse, mientras que el Man City perdió el control del partido. Los Spurs incluso casi completaban la remontada si no fuera por las excelentes paradas de Gianluigi Donnarumma y la parada decisiva del propio Guehi.
En el lado opuesto, el Man City también tuvo la oportunidad de terminar el partido, pero Tijjani Reijnders desperdició dos buenas oportunidades. Una vez más, el problema familiar del equipo de Guardiola se reveló claramente. Esa fue la falta de aliento y la falta de concentración en la segunda parte a pesar de tener una gran ventaja.
Este empate hizo que el Man City perdiera 6 puntos ante el Arsenal antes del tormentoso partido fuera de casa en Anfield. Para los Spurs, fue un importante impulso moral para Thomas Frank, aunque todavía enfrentan muchas preocupaciones.