El Arsenal entró en el partido de forma proactiva y creó una gran presión desde los primeros minutos. Los "Gunners" tuvieron oportunidades consecutivas, destacando los remates de Kai Havertz y Bukayo Saka, pero ambos fueron excelentemente detenidos por el portero James Trafford. Mientras tanto, el Man City jugó con paciencia, controló el balón y esperó oportunidades de contraataque.
La primera parte fue bastante equilibrada, pero el Arsenal fue el equipo que creó más situaciones peligrosas. Sin embargo, la falta de nitidez en la definición les impidió convertir la ventaja en gol. Los cabezazos de Piero Hincapie o las jugadas a balón parado no fueron efectivos.
El punto de inflexión del partido llegó en la segunda parte. En el minuto 60, un error de Kepa Arrizabalaga creó las condiciones para que Nico O'Reilly abriera fácilmente el marcador para el Man City. Solo 4 minutos después, este centrocampista completó un doblete con un cabezazo a quemarropa tras un centro preciso de Matheus Nunes, elevando el marcador a 2-0.
Tras ir perdiendo dos goles, el Arsenal se vio obligado a adelantar la línea defensiva. Mikel Arteta lanzó sucesivamente a Gabriel Jesus, Noni Madueke y Gabriel Martinelli al campo para aumentar el poder de ataque. Los "Gunners" crearon muchas ocasiones peligrosas, entre ellas un cabezazo de Jesús que golpeó el travesaño y un remate de Riccardo Calafiori que golpeó el poste.
Sin embargo, la sólida defensa del Man City junto con la forma estable del portero de Trafford les ayudaron a mantenerse firmes. En los últimos minutos, el Arsenal reunió todas sus fuerzas pero no pudo perforar la red del oponente.
Al final, el Man City ganó 2-0, ganando así el campeonato de la Carabao Cup 2025-2026. La valentía y la frialdad del equipo de Pep Guardiola marcaron la diferencia, mientras que el Arsenal pagó el precio por sus errores y el despilfarro de oportunidades.