El club Công an Hà Nội corre el riesgo de perder 0-3 en el partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones de la AFC Two, a pesar de haber vencido al Tampines Rovers 4-0 en el estadio Hàng Đẫy.
La razón proviene del hecho de que el equipo de la Policía utilizó a 2 jugadores extranjeros, Stefan Mauk y Alves, que recibieron suficientes tarjetas amarillas en la fase de grupos y no se les permitió registrarse para jugar en los octavos de final.
Si la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) emite pronto un fallo, el equipo del entrenador Mano Polking se enfrentará a un gran desafío. En consecuencia, la Policía de Hanoi debe vencer al oponente de Singapur por una diferencia de 4 goles en el partido de vuelta para ganar el derecho a avanzar.
Antes de partir hacia el campo contrario, el entrenador Mano Polking enfatizó la determinación de todo el equipo en el próximo partido fuera de casa. Este estratega considera los 90 minutos en Singapur como una medida de valentía y ambición. Công an hà Nội apunta al objetivo de ganar un billete para los cuartos de final afirmando su capacidad profesional, en lugar de estar dominado por factores secundarios.
En términos de fuerza, la Policía de Hanoi todavía se considera superior. Tampines Rovers posee una plantilla con muchos jugadores extranjeros, en su mayoría de Japón y Europa, pero la calidad profesional no ha creado una huella clara en el campo de batalla continental.
Mientras tanto, el representante de Vietnam tiene una plantilla de jugadores extranjeros con buena forma física y experiencia, combinada con un marco de jugadores nacionales que son jugadores de la selección nacional.
El mayor desafío de la Policía de Hanoi radica en el factor psicológico. El cuerpo técnico necesita ayudar a todo el equipo a mantener la calma, evitando la impaciencia al acercarse al partido de vuelta. Un gol temprano ayudará al equipo a controlar el ritmo, abriendo así oportunidades para aumentar la diferencia.