Sin embargo, si se cocina incorrectamente, muchos nutrientes en los huesos pueden perderse. Los nutricionistas recomiendan aplicar algunos principios para retener el máximo valor nutricional.
Según Harvard Health Publishing, un sitio web de información de salud de la Harvard Medical School (EE. UU.), el caldo de huesos contiene colágeno, gelatina, aminoácidos y algunos minerales como calcio, magnesio, fósforo. Sin embargo, para que estos nutrientes se extraigan bien, es necesario cocinarlo a bajas temperaturas durante mucho tiempo en lugar de hervirlo vigorosamente. Los expertos creen que hervir demasiado tiempo a altas temperaturas puede cambiar la estructura de las proteínas y hacer que el caldo esté turbio, reduciendo el valor nutricional.
Un consejo importante es escaldar los huesos antes de estofarlos. Este paso ayuda a eliminar las impurezas y la espuma sucia, haciendo que el caldo sea claro y mantenga el sabor natural. Después de escaldar, debes escaldar los huesos a fuego lento durante aproximadamente 2 a 4 horas para huesos de cerdo o pollo, y 6 a 8 horas para huesos de res.
Además, añade un poco de vinagre o jugo de limón a la olla para estofar. Un ambiente ácido ligero ayuda a liberar mejor los minerales de los huesos en el caldo. Además, debes limitar la ingesta de sal desde el principio porque puede cambiar el proceso de extracción de nutrientes.
Otro factor es que no se debe eliminar por completo la grasa flotante en la superficie. Según los expertos en nutrición, una pequeña cantidad de grasa ayuda al cuerpo a absorber mejor las vitaminas liposolubles y aumenta el valor nutricional del caldo.
Los expertos también señalan que el caldo de huesos solo debe considerarse un suplemento nutricional, no reemplazando la principal fuente de proteínas de la carne, el pescado u otros alimentos. La combinación de caldo de huesos con verduras ayudará a que el plato sea más equilibrado y saludable.