Según la nutricionista Christine Mikstas, el keto es una dieta que se centra en reducir al máximo los carbohidratos y aumentar la grasa, obligando al cuerpo a cambiar al estado de "ketosis".
En este estado, el cuerpo quema grasa en lugar de carbohidratos para generar energía, lo que ayuda a perder peso de manera efectiva.
El menú keto suele incluir alimentos ricos en grasas y proteínas como carne, huevos, pescado, verduras... mientras que los alimentos ricos en almidón como pan, patatas, azúcar y algunas frutas se limitan significativamente.
Una de las razones por las que el keto es popular es su notable capacidad para perder peso en poco tiempo.
Al reducir los carbohidratos, el cuerpo tiene que gastar más energía para convertir las grasas en combustible. Al mismo tiempo, la reducción de la cantidad de insulina también ayuda a limitar el almacenamiento de grasa, promoviendo así el proceso de pérdida de peso.
Además de su efecto para controlar el peso, se ha notado que la dieta ceto también puede ayudar a mejorar muchos problemas de salud.

Este régimen puede ayudar a estabilizar el azúcar en sangre, apoyando así a las personas con diabetes o trastornos relacionados con la insulina. Además, se cree que la reducción de la insulina en sangre puede contribuir a ralentizar el crecimiento de algunas células cancerosas, aunque se necesita más investigación para confirmarlo.
El keto también tiene un efecto positivo en la piel, ya que reducir los carbohidratos ayuda a limitar el acné. Al mismo tiempo, este régimen puede mejorar la salud cardiovascular al reducir el colesterol malo y aumentar el colesterol bueno.
Para las personas que hacen ejercicio, el keto puede ayudar a aumentar la resistencia, mejorar la capacidad de usar oxígeno y apoyar el desarrollo muscular.
Sin embargo, aunque aporta muchos beneficios, el régimen keto no es la opción perfecta para elaborar un menú para todos en la familia.
En las primeras etapas, los usuarios pueden experimentar síntomas como fatiga, dolor de cabeza, náuseas, estreñimiento, deshidratación, mal aliento e insomnio. Estas son reacciones cuando el cuerpo se adapta al estado de cetosis.
Además, esta dieta no es adecuada para niños pequeños porque no proporciona suficientes carbohidratos y fibra que el cuerpo de los niños necesita. Además, eliminar todo un grupo de alimentos de la dieta también puede provocar deficiencias nutricionales, la dieta de Keto también puede causar deficiencias de vitaminas y minerales. Esto, si ocurre durante mucho tiempo, puede hacer que los niños se vuelvan irritables, lentos y no concentrados.
Además, los expertos también advierten que los ketos no son adecuados para el mantenimiento a largo plazo, ya que pueden causar desequilibrios nutricionales si no se elabora un menú razonable.