Entre ellos, las nueces son un grupo de alimentos que merece la atención de las amas de casa porque muchas nueces proporcionan fibra, proteínas, grasas insaturadas y muchas vitaminas y minerales. Cuando se usan correctamente y con una dieta razonable, pueden convertirse en parte de una dieta que apoya el control del azúcar en sangre.
Las almendras son una opción popular. Este tipo de fruto seco es rico en grasas insaturadas, proteínas y fibra, lo que ayuda a que las comidas tengan la capacidad de crear una sensación de saciedad duradera. Las amas de casa pueden usar una pequeña cantidad de almendras sin azúcar ni sal como refrigerio en lugar de dulces y bocadillos ricos en almidón refinado.
Las nueces también son una opción notable gracias a que contienen grasas insaturadas, incluida una cantidad de ácidos grasos vegetales omega-3. Las nueces se pueden agregar a ensaladas, yogur sin azúcar o usar directamente con una porción moderada. Sin embargo, debido a que las nueces tienen una alta densidad de energía, comer demasiado aún puede aumentar la ingesta total de calorías en el día.
Las semillas de chía y las semillas de lino destacan por su alto contenido de fibra. Cuando se combinan con una dieta equilibrada, la fibra puede ayudar a ralentizar la digestión y la absorción de carbohidratos. Las semillas de chía se pueden mezclar con yogur natural o remojarlas en agua; las semillas de lino deben utilizarse correctamente, por ejemplo, molerlas antes de comer para que el cuerpo las absorba mejor.
Los cacahuetes y las semillas de calabaza también se pueden incluir en el menú. Es importante priorizar los productos puros, sin azúcar, sin rociar con demasiada sal y limitar los frutos secos procesados con azúcar o aceite.
Las amas de casa también deben recordar que ninguna nuez tiene la capacidad de reducir el azúcar en sangre de inmediato. Las personas con diabetes aún deben seguir las pautas de tratamiento, controlar la ingesta total de carbohidratos, mantener el ejercicio y controlar el azúcar en sangre. Las nueces deben considerarse parte de una dieta saludable en lugar de un remedio.
En general, las almendras, las nueces, la chía, el lino, los cacahuetes y las semillas de calabaza pueden ser buenas opciones cuando se usan con una dieta moderada.
La forma de elegir y procesar también es tan importante como el tipo de semilla en sí: cuanto menos azúcar, sal y aceites adicionales, más adecuado es para el objetivo de controlar el azúcar en sangre.