La ola de recortes de personal en la industria tecnológica continúa extendiéndose cuando Mark Zuckerberg habló por primera vez para explicar la decisión de despedir a miles de empleados en Meta Platforms. En consecuencia, la razón principal proviene de que la empresa está aumentando fuertemente la inversión en inteligencia artificial (IA).
En una reunión de toda la empresa celebrada recientemente, Zuckerberg dijo que la asignación de recursos es el factor clave que llevó a esta decisión.
Si invertimos más en un campo para servir a la comunidad, significa que tenemos menos capital para otros campos", dijo Zuckerberg.
Esto obligó a Meta a reducir su escala en algunas divisiones, especialmente en áreas que ya no son prioritarias.
Según el plan, Meta ha despedido a unos 8.000 empleados recientemente. Anteriormente, la empresa también recortó alrededor del 10% de la fuerza laboral y se espera que continúe reduciendo en la segunda mitad del año.
No solo se detuvo ahí, Meta también decidió no contratar más para los aproximadamente 6.000 puestos vacantes que habían sido planificados previamente.
En particular, Zuckerberg afirmó que los recortes de personal no están directamente relacionados con la reestructuración según el modelo "IA nativa" o el desarrollo de agentes de IA. Sin embargo, la realidad muestra que la estrategia de inversión en IA está teniendo un profundo impacto tanto en la estructura financiera como en el personal de la empresa.
Meta ahora identifica los dos mayores centros de costos como la infraestructura informática y las actividades relacionadas con las personas. En el contexto del fuerte aumento de los costos de construcción de centros de datos, chips y sistemas de IA, la empresa se ve obligada a recortar en otras áreas para equilibrar el presupuesto.
La emisión reciente de bonos por valor de 25 mil millones de dólares muestra que Meta está centrando sus esfuerzos en la IA. Al mismo tiempo, la compañía también elevó su pronóstico de gasto de capital para 2026 a 145 mil millones de dólares.
Esto es parte de la tendencia general de los gigantes tecnológicos, ya que el gasto total en infraestructura de IA global podría superar los 700 mil millones de dólares este año.
Sin embargo, la decisión de recortar personal y el largo silencio de la junta directiva han provocado no pocas reacciones internas. Algunos empleados han criticado públicamente a los líderes de la empresa en foros internos, expresando insatisfacción con la gestión y la falta de transparencia en la información.
Además, iniciativas como el seguimiento de las actividades de los empleados para capacitar en IA también han suscitado mucha controversia. Esto demuestra que el proceso de transición a la IA no es solo una cuestión de tecnología, sino que también está relacionado con la cultura corporativa y los derechos de los trabajadores.