Un ingeniero en Guangxi (China) es comparado con un "entrenador de robots" que entrena directamente a los robots diariamente desde movimientos básicos hasta respuestas de comunicación en un entorno real.
Xinhua informó que el trabajo de entrenamiento de robots no se limita a la programación. El entrenador debe repetir repetidamente las operaciones frente al robot para que el sistema de sensores y el algoritmo de aprendizaje automático registren los datos, ajusten el movimiento y respondan.
Los robots humanoides actuales están equipados con cámaras de visión de ordenador, sensores de fuerza y sistemas de IA que permiten procesar información en tiempo real. Sin embargo, para alcanzar la "humanidad", necesitan una enorme cantidad de datos y un proceso de corrección continuo.
Según los expertos, el mayor desafío radica en la capacidad de coordinación entre hardware y algoritmos. Los robots deben mantener el equilibrio al moverse, ajustar la fuerza de la mano al agarrar y reaccionar de manera flexible ante situaciones inesperadas. El entorno real es mucho más complejo que el laboratorio, lo que obliga a los ingenieros a inspeccionar y corregir errores continuamente.
La aparición de "entrenadores de robots" refleja el cambio en la industria robótica china: de la producción de equipos al desarrollo de ecosistemas de aplicaciones.
Los robots humanoides se están probando actualmente en servicios, educación, cuidado de ancianos y producción inteligente. Algunos modelos de robots han aparecido en grandes eventos, lo que demuestra que la ambición de la comercialización es cada vez más clara.
Unitree Robotics, con sede en Hangzhou (China), acaba de presentar el robot Unitree G1 de la compañía con increíbles capacidades de movimiento. En la actuación en la gala del Año Nuevo Lunar 2026, cientos de robots G1 realizaron movimientos de artes marciales de alto nivel, acrobacias flexibles cercanas a las habilidades humanas reales.
En el contexto de que China está impulsando la inversión en inteligencia artificial y automatización, la formación de robots ya no es un trabajo de bastidor, sino que se está convirtiendo en un eslabón importante en la cadena de desarrollo tecnológico. A medida que los algoritmos se vuelven cada vez más sofisticados y el hardware se reduce, los observadores creen que los robots humanoides pronto podrán salir del laboratorio para participar en muchas actividades cotidianas.
La historia de los "entrenadores de robots" no solo habla de una nueva profesión, sino que también muestra cómo la tecnología se está acercando a la vida humana.