
Un grupo de científicos liderado por Elena Ivanova ha desarrollado una película de plástico con una nanoestructura capaz de destruir virus al contacto directo.
La investigación publicada en Advanced Science muestra que el nuevo material puede romper la capa externa del virus mediante efectos físicos, en lugar de utilizar desinfectantes químicos tradicionales.
Según el equipo de investigación, superficies como pasamanos, pantallas de teléfonos, escritorios o dispositivos médicos pueden convertirse en lugares para almacenar muchos gérmenes peligrosos. El virus puede propagarse cuando las personas tocan superficies contaminadas y luego colocan las manos en los ojos, la nariz o la boca.
Los métodos de desinfección actuales se basan principalmente en productos químicos. Sin embargo, pueden dañar el medio ambiente, dañar el equipo o reducir la eficacia con el tiempo.
Para resolver este problema, el equipo de investigación ha desarrollado una fina película de acrílico que contiene miles de nanoestructuras microscópicas que simulan superficies de alas de insectos en la naturaleza.
Estas nanoestructuras pueden adherirse a la capa externa del virus y extenderse hasta que el virus se rompe.
En experimentos con el virus Human parainfluenza virus tipo 3, un agente que puede causar bronquitis y neumonía, los resultados mostraron que alrededor del 94% de las partículas del virus se dañaron gravemente o se fragmentaron después de una hora de exposición al material.
Los científicos descubrieron que la distancia entre las nanoestructuras juega un papel importante en la eficacia de la destrucción de virus. Una distancia de unos 60 nanómetros da los mejores resultados.
El grupo de investigación cree que este material se puede aplicar en muchos campos como equipos hospitalarios, transporte público, envases de alimentos o superficies de contacto frecuente.
Sin embargo, los científicos dicen que todavía se necesita más investigación para evaluar la durabilidad y la eficacia a largo plazo de los materiales en el entorno real.