Según el Dr. Amar Kulkarni, nefroólogo de Medicover Hospitals en Navi Mumbai (India), cada persona debe aplicar los 5 principios siguientes para reducir el riesgo de daño renal.
1. Complementar con suficiente agua para el cuerpo
Beber suficiente agua todos los días ayuda a que los riñones funcionen de manera más eficaz en la filtración de sangre y la eliminación de residuos, y también contribuye a limitar el riesgo de formación de cálculos renales. La mayoría de los adultos deben mantener entre 1,8 y 2 litros de agua al día. Sin embargo, las personas con enfermedad renal deben consultar a un médico antes de aumentar la ingesta de agua.
2. Construir una dieta científica
Una dieta rica en verduras, frutas frescas y cereales integrales es beneficiosa para la función renal. Mientras tanto, consumir demasiada sal, alimentos procesados o bebidas azucaradas puede aumentar el riesgo de presión arterial alta y diabetes, causas comunes de enfermedades renales. Las bayas, las verduras de hoja verde y las nueces nutritivas son un grupo de alimentos que se consideran buenos para este órgano.
3. Control de la presión arterial y el azúcar en sangre
Mantener niveles estables de presión arterial y azúcar en sangre ayuda a reducir la presión sobre los riñones, limitando el riesgo de daño prolongado. Las personas con alto riesgo deben controlar regularmente estos indicadores, combinar una dieta razonable, hacer ejercicio y tomar medicamentos según las instrucciones si es necesario.
4. Mantener el ejercicio regularmente
El ejercicio regular ayuda a mejorar la circulación sanguínea, apoya el control de la presión arterial, así como el azúcar en la sangre, lo que ayuda a que los riñones funcionen mejor. Los expertos recomiendan dedicar unos 45 minutos al día a actividades como caminar, andar en bicicleta o nadar, manteniéndolo durante unos 5 días a la semana.
5. Examen médico periódico
Los chequeos de salud regulares ayudan a detectar anomalías renales a tiempo para un tratamiento oportuno, limitando complicaciones peligrosas. Las personas con diabetes o presión arterial alta necesitan controlar periódicamente la función renal a través de las pruebas necesarias. Además, no deben usar analgésicos sin receta médica porque pueden afectar negativamente a los riñones.