El aguacate es muy valorado por muchos estudios nutricionales debido a su contenido de grasas monoinsaturadas, fibra, vitamina E, vitamina C, folato y muchos compuestos antioxidantes.
Una revisión científica publicada en la revista Frontiers in Nutrition muestra que el consumo regular de aguacate está relacionado con una mejor calidad de la dieta, una salud metabólica más positiva y una reducción de los factores de riesgo cardiovascular.
Para la salud hepática, el beneficio más importante del aguacate proviene de su capacidad antioxidante. Los estudios demuestran que el estrés oxidativo es uno de los principales mecanismos que promueven la grasa hepática, la hepatitis y la fibrosis hepática.
El aguacate contiene mucha vitamina E, carotenoides, luteína y compuestos vegetales que tienen la capacidad de neutralizar los radicales libres.
Otro mecanismo que ayuda al aguacate a apoyar el hígado es mejorar el metabolismo de las grasas. Alrededor del 70% de la composición energética del aguacate proviene de grasas monoinsaturadas, principalmente ácido oleico. Esta es también una grasa que se encuentra en gran cantidad en el aceite de oliva, un componente famoso de la dieta mediterránea.
Para aprovechar los beneficios del aguacate para la salud hepática, los expertos recomiendan que los adultos usen entre una y dos partes de un aguacate de tamaño mediano al día.
El aguacate se puede comer directamente, en ensaladas, batidos bajos en azúcar o combinado con verduras. Una ventaja notable es que las grasas saludables del aguacate también ayudan al cuerpo a absorber mejor los antioxidantes que contienen las verduras.
Por el contrario, no se debe preparar aguacate con demasiada leche condensada, azúcar o crema grasa. Estas formas de comer pueden aumentar la cantidad de azúcar y energía que se ingiere en el cuerpo, aumentando así el riesgo de hígado graso. Las personas con sobrepeso y obesas deben calcular una dieta adecuada porque el aguacate es una fruta rica en energía.
Los expertos también señalan que el aguacate es solo una parte de una dieta saludable. Para que el hígado funcione bien y mantenga la capacidad de desintoxicar de forma natural, es necesario combinar muchas otras medidas como limitar el alcohol, mantener un peso saludable, hacer ejercicio regularmente, dormir lo suficiente y controlar el azúcar en sangre.