- Elige frutas frescas, no demasiado maduras (las frutas demasiado maduras suelen contener más azúcar).
- No agregue leche condensada, azúcar, miel o edulcorantes al jugo. Si le gusta el sabor dulce, puede agregar unas rodajas de manzana verde o pepino.
- Limite la filtración de los residuos porque la fibra juega un papel en la lenta absorción del azúcar.
- Debe beberse 1 - 2 horas después de las comidas para reducir el riesgo de hiperglucemia, no beber antes de acostarse o cuando tenga hambre.
- Diluir con agua filtrada para reducir los niveles de azúcar natural.
- No debe beber más de 150 ml/vez, solo debe usar 1 vaso pequeño al día y beber sorbos para que el azúcar se absorba gradualmente.
- Beber inmediatamente después de prensar, evitar dejarlo durante mucho tiempo, ya que puede provocar la pérdida de nutrientes naturales contenidos en la fruta.
- Se deben añadir espinacas, apio, zanahorias, melón amargo,... al zumo para reducir el índice glucémico y aumentar los nutrientes de la bebida.
- Se debe usar jugo casero para asegurar que no haya azúcar, aditivos ni conservantes.
- Controlar el azúcar en sangre después de beber para evaluar la reacción del cuerpo.
Aunque los jugos de frutas aportan beneficios para la salud, los pacientes diabéticos no deben abusar del jugo en lugar de las comidas principales o usarlo como bebida refrescante durante el día. Los pacientes deben consultar a un médico especialista para elegir el tipo de jugo de fruta para personas con diabetes antes de agregarlo a su menú diario.