El jengibre contiene compuestos biológicos como gingerol, shogaol y zingerone, conocidos por sus fuertes propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Estas sustancias tienen la capacidad de neutralizar los radicales libres, factores que contribuyen al daño a las células hepáticas y promueven la inflamación crónica.
Una revisión sistemática y un análisis conjunto de los ensayos clínicos muestran que la suplementación con jengibre puede ayudar a reducir los niveles de enzimas hepáticas como el ALT y mejorar la resistencia a la insulina en personas con hígado graso no alcohólico (HBP).
La disminución de las enzimas hepáticas ALT a menudo se considera una señal de que el nivel de daño celular hepático ha mejorado.
Un ensayo clínico aleatorio y doblemente ciego en pacientes que padecían diabetes tipo 2 y hígado graso mostró que después de 3 meses de usar jengibre, los participantes experimentaron mejoras en la resistencia a la insulina, la presión arterial y algunos índices de lípidos en sangre, factores estrechamente relacionados con la salud hepática.
Otros estudios también registraron que el uso de aproximadamente 2 g de jengibre al día durante 12 semanas puede reducir los niveles de grasa hepática y citocinas inflamatorias en comparación con el grupo de placebo.
Estos resultados muestran que el jengibre no solo tiene efectos antioxidantes, sino que también afecta los procesos metabólicos, un factor clave en la enfermedad del hígado graso.
Los expertos en nutrición recomiendan usar jengibre en forma de agua de jengibre tibia para que el cuerpo absorba mejor los ingredientes activos.
Se pueden usar 3-5 rodajas de jengibre fresco; hervir con unos 300-400 ml de agua durante 5-10 minutos; se puede agregar un poco de miel o limón para que sea más fácil de beber.
El mejor momento para beber es después de las comidas para ayudar a la digestión y el metabolismo de las grasas; o por la mañana cuando el cuerpo necesita activar el metabolismo.
Se deben beber 1-2 vasos al día, evitando beber demasiado porque puede irritar el estómago o causar calor interno.
Aunque el jengibre tiene muchos beneficios, algunos sujetos deben tener precaución: personas con úlceras de estómago; personas que están tomando anticoagulantes o medicamentos para bajar la presión arterial; mujeres embarazadas deben consultar a un médico antes de usarlo regularmente.
Los estudios utilizan principalmente jengibre en forma de extracto o polvo con dosis estandarizadas. Por lo tanto, el agua de jengibre de alimentos naturales debe considerarse como una medida de apoyo, no sustituyendo el tratamiento médico.