A diferencia del arroz blanco que ha sido eliminado de la capa de salvado, el arroz integral aún conserva la corteza rica en nutrientes. Según el análisis nutricional, esta capa de salvado contiene vitaminas del grupo B, vitamina E, fibra, magnesio y compuestos antioxidantes.
En particular, los estudios bioquímicos muestran que el arroz integral contiene el compuesto cycloartenil ferulato, una sustancia que tiene la capacidad de proteger las células del estrés oxidativo.
El estrés oxidativo es un factor importante que causa daño a las células hepáticas en enfermedades como la enfermedad del hígado graso o la hepatitis.
Gracias a ello, añadir arroz integral a la dieta puede ayudar a reducir el daño a las células hepáticas y apoyar la función metabólica.
Un estudio publicado en la base de datos PubMed muestra que una dieta que contenga arroz integral (especialmente arroz integral deshuesado) puede ayudar a reducir la grasa hepática, reducir las enzimas hepáticas y mejorar los índices de lípidos en sangre en modelos de ratones con diabetes y obesidad.
El hígado es el órgano responsable del metabolismo y la eliminación de toxinas a través de la bilis y los riñones. El arroz integral apoya este proceso a través de muchos mecanismos indirectos:
Aumenta los antioxidantes
Los compuestos polifenólicos y la vitamina E en el arroz integral ayudan a neutralizar los radicales libres, reducir la inflamación y proteger las células hepáticas del daño.
Proporcionar vitaminas del grupo B
Las vitaminas B1, B6 y folato participan en el metabolismo energético y la desintoxicación biológica en el hígado, ayudando a que las enzimas hepáticas funcionen de manera más eficiente.
Rico en fibra que ayuda a la digestión
La fibra ayuda a mejorar el microbioma intestinal y reduce la absorción de toxinas del intestino en la sangre, reduciendo así la carga sobre el hígado.
Ayuda a controlar la grasa y el azúcar en sangre
Una dieta rica en cereales integrales como el arroz integral ayuda a reducir el colesterol y estabilizar el azúcar en sangre, un factor importante en la prevención de la hígado graso.
Beber 1-2 tazas de té de arroz integral al día puede ayudar a:
Apoyo digestivo
Reduce la sensación de hinchazón
Aumentar la eficiencia del metabolismo de las grasas
Cómo usar el arroz integral correctamente para el hígado
Para maximizar los beneficios, es necesario utilizar el arroz integral de forma razonable:
Se debe remojar el arroz durante 6-8 horas antes de cocinarlo para aumentar la capacidad de absorción de nutrientes.
Combinar con verduras, pescado y alimentos bajos en grasa
Se puede utilizar arroz integral germinado para aumentar el contenido de bioactivos.
No se debe comer arroz integral en sustitución de todos los demás alimentos.