Cuando los niveles de ácido úrico en sangre aumentan y no se eliminan eficazmente, aumenta el riesgo de gota, cálculos renales y trastornos metabólicos. Además de controlar la dieta general, el hábito de elegir bebidas por la mañana juega un papel importante en el apoyo a la reducción del ácido úrico y la protección de la salud a largo plazo.
En primer lugar, el agua filtrada es la opción más sencilla pero eficaz. Después de una larga noche, el cuerpo suele caer en un estado de deficiencia leve de agua, lo que hace que el nivel de ácido úrico en sangre aumente. Beber uno o dos vasos de agua filtrada por la mañana ayuda a diluir el ácido úrico y estimula a los riñones a aumentar la excreción a través de la orina. Mantener este hábito regularmente contribuye a reducir el riesgo de deposición de cristales de urato en las articulaciones y los riñones.
El agua tibia mezclada con limón fresco también es recomendada por muchos estudios y expertos. Aunque el limón tiene un sabor agrio, cuando entra en el cuerpo, crea un ambiente ligeramente alcalino, ayudando a equilibrar el pH y apoyando la excreción de ácido úrico. La vitamina C en el limón puede reducir los niveles de ácido úrico en sangre aumentando la excreción renal. Sin embargo, las personas con enfermedades estomacales deben usarla en cantidades moderadas para evitar la irritación.
Otra opción son los jugos de verduras bajos en azúcar, especialmente los jugos de apio o pepino. Estas verduras tienen un alto contenido de agua, bajas en purinas y ricas en antioxidantes, lo que ayuda a apoyar la función renal y reducir la inflamación. Beberlas por la mañana ayuda al cuerpo a comenzar un nuevo día con un proceso de desintoxicación suave, sin causar presión metabólica.
Los tés de hierbas como el té de jengibre insípido o el té de alcachofa también son beneficiosos. El jengibre tiene efectos antiinflamatorios, apoya el metabolismo, mientras que el alcachofa ayuda a mejorar la función hepática y renal, apoyando indirectamente el control del ácido úrico. Cabe señalar que no se debe añadir azúcar ni utilizar té demasiado espeso para evitar efectos adversos.
Por el contrario, las personas con ácido úrico alto deben limitar el café fuerte, los refrescos y las bebidas ricas en fructosa por la mañana, ya que pueden aumentar la producción de ácido úrico.