Elegir la leche adecuada para el bebé no es sencillo. Un tipo de leche puede ayudar al bebé a ganar peso, dormir bien, pero también hace que el bebé tenga mala digestión y llore. Los padres a menudo piensan que el niño está enfermo, está cambiando de gusto... pero a veces ese es el cuerpo del bebé que está "diciendo no" a la leche actual.
A continuación, se presentan 11 signos comunes que indican que el bebé puede necesitar cambiar de leche de inmediato para desarrollarse de manera más saludable.
11 signos de necesidad de cambiar la leche inmediatamente para el bebé:
1.El bebé aumenta de peso lentamente a pesar de comer normalmente.
2.El bebé tiene diarrea o diarrea prolongada después de beber leche.
3.El bebé tiene estreñimiento durante muchos días, lo que hace que el bebé se sienta incómodo.
4.El vientre del bebé se tensa y se hincha con frecuencia.
5.El bebé vomita después de beber leche demasiados veces.
6.El bebé llora y se irrita cada vez que llega la hora de beber leche.
7.El bebé tiene erupciones y picazón después de beber leche.
8.El bebé no duerme profundamente o se despierta a menudo en medio de la noche.
9.El bebé es quisquilloso para comer y se niega a beber leche como antes.
10.El bebé tiene dolor de estómago o gemidos después de beber leche.
11.El bebé tiene signos de alergia como estornudos, lagrimeo o tos leve después de beber.
¿Por qué el bebé necesita cambiar de leche?
No todos los tipos de leche son adecuados para todos los bebés. Algunos bebés digieren fácilmente la lactosa, otros no. Algunos bebés necesitan alta energía para ganar peso, otros son sensibles a la proteína de la leche de vaca. Cuando la leche no es adecuada, el cuerpo del bebé reaccionará expresando los signos anteriores para que los padres los reconozcan.
Los padres deben recordar que la leche es solo una fuente de suplemento nutricional. Si el niño tiene signos anormales prolongados, cambiar la leche en el momento adecuado ayudará al niño a desarrollarse de manera más estable.
Notas al cambiar la leche para el bebé
Al decidir cambiar la leche, hágalo paso a paso en lugar de cambiarla por completo de inmediato. Los padres pueden mezclar la leche nueva con la leche vieja en una proporción creciente durante 3 a 5 días para que el bebé se familiarice.
Además, debe elegir leche que se adapte a su edad, estado físico y seguir las indicaciones de un nutricionista o pediatra si es necesario.
No seas subjetivo si tu hijo tiene uno de los signos anteriores. Cambiar la leche a tiempo puede ayudar a tu hijo a comer bien, digerir bien, dormir profundamente y desarrollarse más saludablemente cada día.