1. Galletas de mantequilla de maní y plátano maduro
La combinación de grasas buenas y carbohidratos saludables crea un bocadillo rico en energía, muy adecuado para bebés con bajo peso.
Valor nutricional: El mantequilla de cacahuete contiene un alto contenido de grasas insaturadas y proteínas, combinado con plátanos ricos en potasio y vitaminas, ayuda a los bebés a ganar peso rápidamente sin causar indigestión.
Preparación: Frota 1-2 cucharaditas de mantequilla de maní (o mantequilla de almendras) sobre galletas crujientes o rebanadas de sándwich, coloca unas rodajas de plátano maduro encima para que el bebé disfrute en la merienda de la tarde.
2. Batidos de aguacate, mango y yogur con queso
Este batido graso y delicioso es tanto un refresco atractivo como un "ayudante" eficaz para ayudar a mejorar el peso de los niños.
Valor nutricional: El aguacate tiene una abundante cantidad de grasas saludables, el queso y el yogur complementan el calcio, los probióticos son buenos para el sistema digestivo, ayudando al bebé a absorber mejor los nutrientes.
Preparación: Triturar 1/2 aguacate maduro, 1/2 mango maduro junto con 1 tarro de yogur infantil y 1 bolita de queso fresco. Servir en un vaso y dárselo al bebé de inmediato.
3. Pastel de queso horneado con maíz dulce (O batata al vapor con queso)
Los platos de batata y maíz combinados con queso siempre tienen un gran atractivo para los niños pequeños gracias a su dulzura natural y su aroma graso.
Valor nutricional: La batata y el maíz proporcionan una rica fuente de carbohidratos complejos y fibra, cuando se combinan con queso/mantequilla, se duplica la cantidad de energía ingerida en cada comida pequeña.
Preparación: Cocinar la batata o el maíz dulce al vapor hasta que estén cocidos, moler finamente (con batata) o mezclar los granos enteros (con maíz), espolvorear el queso mozzarella encima y luego ponerlo en una olla para freír sin aceite/horno durante unos 3-5 minutos para que el queso se derrita y se vuelva graso.