En los ajetreados días previos al Tet, los padres deben intentar mantener un horario de actividades deportivas para aportar muchos beneficios tanto físicos como espirituales, ayudando a los niños a estar preparados para unas vacaciones de Tet seguras y saludables.
Fortalecer el sistema inmunológico
El Tet suele caer en la época de transición estacional, el clima cambia erráticamente, lo que fácilmente hace que los niños contraigan enfermedades respiratorias como gripe o faringitis. Participar en deportes como correr, jugar al fútbol o al bádminton ayudará a promover la circulación sanguínea y el metabolismo.
El ejercicio regular también ayuda al cuerpo del niño a producir células inmunitarias naturales. En consecuencia, una buena base física ayudará al niño a enfermarse menos, asegurando la salud para participar en las vacaciones de primavera con la familia.
Control de peso y digestión
El Tet con mucha comida deliciosa hará que los niños consuman muchos alimentos ricos en energía. Si no mantienen ejercicio regularmente, consumir demasiadas calorías conducirá a hinchazón, dificultad para digerir y fácil aumento de peso rápidamente.
El ejercicio regular ayudará a los niños a estimular el sistema digestivo para que funcione mejor, mejorando la capacidad de absorción de nutrientes. El ejercicio también ayuda a los niños a reducir el riesgo de acumulación de exceso de grasa cuando la dieta cambia durante los días de Tet.
Aliviar el estrés
El momento de las vacaciones de Tet en lugar de dejar que los niños se entretengan con teléfonos o computadoras, participar en deportes será un método de relajación saludable. Al moverse, el cuerpo secretará hormonas que ayudan a mejorar el estado de ánimo, reducir la ansiedad y traer una sensación de alegría.
Las actividades deportivas al aire libre también ayudan a los niños a respirar aire fresco. Un espíritu fresco les da más entusiasmo para estar listos para dar la bienvenida al Tet.
Mantener el orden de vida
Las largas vacaciones de Tet a menudo hacen que los niños tengan la costumbre de acostarse tarde, levantarse tarde y tener un horario de vida poco científico. Mantener el ejercicio también es una forma para que los niños mantengan un buen orden de vida.
Cuando tienen un objetivo de entrenamiento específico, los niños tendrán que organizar un horario razonable, dormir lo suficiente y despertarse a tiempo. Esta disciplina no solo es buena para la salud, sino que también ayuda a los niños a no sentirse letárgicos y perezosos al volver a su horario de estudio cuando terminan las vacaciones de Tet.