La sartén es uno de los utensilios de cocina indispensables en cada hogar. Sin embargo, para elegir una sartén buena y duradera, las amas de casa deben tener en cuenta algunas características, especialmente la parte inferior de la sartén para tener una elección inteligente.
Material y grosor de la capa magnética
La base de la sartén suele estar compuesta por muchas capas de metal prensadas juntas. La capa de acero magnético exterior también necesita un grosor y un contenido de hierro estándar para que la cocina de inducción pueda identificarse bien. Si la capa es demasiado delgada, el rendimiento de transferencia de calor se reducirá significativamente, causando un desperdicio de energía.
Al elegir, las amas de casa deben usar un pequeño imán para probar la absorción en el fondo de la sartén. Cuanto más fuerte sea el imán que absorbe, mejor será la compatibilidad de la cocina de inducción con la sartén, lo que ayudará a acortar el tiempo de cocción.
Nivel de fondo de la sartén
Las cocinas de inducción transmiten calor de manera efectiva a través del contacto directo en la superficie de vidrio plana. Las sartenes con fondo irregular también crearán espacios de aire que obstaculizan el proceso de inducción electromagnética.
Esto hace que los sensores térmicos de las cocinas de inducción funcionen incorrectamente, lo que puede provocar fácilmente cortes automáticos debido a la sobrecalentamiento local. Las amas de casa deben priorizar la elección de sartenes con un fondo plano, así como limitar el uso de sartenes que se hayan deformado debido a golpes o que se hayan utilizado durante demasiado tiempo.
Evitar diseñar el fondo de la sartén de panal
Actualmente, el tipo de fondo de sartén de panal es común en el mercado con pequeños agujeros diminutos. Este tipo de fondo de sartén suele ser bastante barato, pero la capa de pegamento se desprende fácilmente después de un período de exposición a altas temperaturas.
Especialmente, limpiar los pequeños agujeros en la base de la sartén de panal llevará bastante tiempo. Y si la grasa se acumula durante mucho tiempo, reducirá la capacidad de captura de magnéticas, así como dificultará el limpiado de la superficie del vidrio de la cocina. Por el contrario, la base de la sartén fundida, aunque más pesada, tiene una durabilidad superior y mantiene el calor estable.
Limitar el choque térmico que causa deformación
Muchas amas de casa tienen la costumbre de verter agua fría en la sartén inmediatamente después de cocinar y esta forma de hacerlo daña fácilmente el producto. El cambio repentino de temperatura hace que las capas de metal en la base de la sartén tengan diferentes velocidades de expansión, lo que provoca que la base de la sartén se ampolle o se doble.
Cuando el fondo de la sartén ya no está plano, el rendimiento de la cocción disminuirá significativamente. Las amas de casa deben dejar que la sartén se enfríe o usar agua tibia para una limpieza preliminar para proteger la estructura multicapa que ayudará a que el fondo de la sartén mantenga su durabilidad a largo plazo.