Muchos padres siempre esperan que sus hijos estudien conscientemente, limpien los juguetes ellos mismos, hagan las tareas del hogar ellos mismos o sean proactivos en la vida. Sin embargo, en realidad, no pocas familias tienen que repetirlo continuamente, lo que cansa a los padres y hace que los niños reaccionen negativamente.
Según los psicólogos, los niños no son conscientes no necesariamente por ser perezosos, sino en gran parte porque no han formado un hábito, no entienden la responsabilidad y carecen de motivación interna. Si los padres regañan o recompensan demasiado, los niños lo hacen fácilmente por miedo y no de forma realmente consciente.
A continuación, se presentan 5 cosas importantes para ayudar a los niños a ser más conscientes, los padres deben aplicarlas lo antes posible.
1. Asignar responsabilidades apropiadas a la edad
Muchos padres quieren que sus hijos sean conscientes, pero asignan tareas demasiado difíciles o demasiados. Los niños se desaniman fácilmente y se rinden. Comience con cosas pequeñas como guardar sus sandalias por sí mismos, meter la ropa en la cesta por sí mismos, limpiar los juguetes por sí mismos después de jugar. Cuando lo hagan, los niños serán más seguros y proactivos.
2. Establecer reglas claras y consistentes
Los niños pequeños necesitan mucha estabilidad. Si hoy los padres lo permiten, mañana lo prohíben, los niños no entenderán cuál es el principio. Establecer reglas claras como "después de ver la televisión, hay que apagarla", "después de comer, hay que limpiar los platos" ayudará a los niños a formar hábitos conscientes.
3. Elogiar en el momento adecuado en lugar de solo criticar cuando el niño está equivocado
Un cumplido en el momento adecuado tiene un efecto muchas veces mayor que regañar. Cuando un niño hace algo pequeño, los padres deben reconocerlo para que el niño sienta que sus esfuerzos son valiosos. A partir de ahí, el niño tiene la motivación para hacerlo por sí mismo sin necesidad de recordárselo.
4. Dar ejemplo a los niños en la vida diaria
Los niños aprenden más a través de la observación. Si los padres son propensos a retrasar, desordenar o no trabajar a tiempo, los niños también formarán fácilmente hábitos similares. Por el contrario, cuando los padres viven de forma ordenada, a tiempo y con responsabilidad, los niños imitarán gradualmente.
5. Dar a los niños el derecho a elegir para que se sientan respetados
En lugar de dar órdenes, los padres pueden dejar que sus hijos elijan dentro del marco. Por ejemplo, si el niño quiere hacer el examen primero o ducharse primero, si quiere limpiar los juguetes en 5 minutos o 10 minutos. Cuando se les permite elegir, los niños se sentirán más libres de decidir y cooperar más.
Ayudar a los niños a ser conscientes no es obligarlos a hacer lo que quieren sus padres, sino construir hábitos y motivación desde dentro. Cuando los padres son pacientes y aplican correctamente, los niños cambiarán gradualmente y serán más proactivos cada día.