La televisión es un hábito de entretenimiento familiar para muchas familias, especialmente para los niños pequeños. Sin embargo, no pocos padres caen en la situación de que sus hijos ven la televisión demasiado tiempo, llaman repetidamente pero no apagan, incluso lloran y hacen rabietas cuando se les obliga a detenerse. Esto no solo hace que los niños formen el hábito de depender de la pantalla, sino que también cansa a los padres y los hace fácilmente irritables.
Según los psicólogos, el hecho de que los niños se nieguen a apagar la televisión no se debe necesariamente a la "obstinación", sino a que los niños no saben cómo controlar sus deseos y, al mismo tiempo, se dejan llevar por el contenido atractivo de la pantalla. Si los padres lo manejan gritando o apagando bruscamente, los niños son más propensos a reaccionar negativamente y la situación se repetirá.
A continuación, se presentan secretos sencillos pero eficaces para ayudar a los niños a apagar conscientemente el televisor sin necesidad de regañar.
1. Unificar el tiempo de visualización de la televisión desde el principio
Muchos padres solo le recuerdan a sus hijos que apaguen la televisión cuando ya es demasiado tarde, lo que hace que los niños se sientan decepcionados y reaccionen fuertemente. Por lo tanto, antes de encender la televisión, debe indicar claramente cuánto tiempo puede ver su hijo. Cuando hay regulaciones claras, los niños aceptan más fácilmente.
2. Recordar antes de que termine el tiempo para que el niño se prepare psicológicamente
En lugar de llamar a su hijo para que apague inmediatamente, los padres deben recordarlo de 5 a 10 minutos antes. Esto ayuda a los niños a tener tiempo para prepararse, reduce la sensación de ser "interrumpidos" repentinamente, por lo que son menos irritables.
3. Dar a los niños el derecho a elegir para que se sientan respetados.
Los padres pueden preguntarle a su hijo si quiere apagar el televisor después de este episodio o después de 5 minutos. Cuando tienen la opción, los niños cooperarán más y sentirán que están tomando decisiones por sí mismos y no obligados.
4. Crea un hábito de reemplazo después de apagar el televisor
Un error común es apagar la televisión y dejar que el niño no tenga nada que hacer, lo que hace que el niño rápidamente pida volver a verla. Los padres deben preparar actividades alternativas como jugar, leer libros, dibujar o hacer pequeñas tareas en casa con el niño.
5. Elogiar en el momento adecuado para que los niños mantengan un buen comportamiento
Cuando los niños apagan conscientemente la televisión, los padres deben elogiarlos de inmediato. Los elogios oportunos harán que los niños se sientan reconocidos y tengan la motivación para seguir haciéndolo la próxima vez.
De hecho, que los niños se nieguen a apagar la televisión no es un problema demasiado difícil de resolver. Cuando los padres son pacientes, acuerdan principios claros y crean hábitos positivos, los niños gradualmente aprenderán a controlarse y cooperar más. Lo más importante es convertir el apagado de la televisión en un hábito ligero en lugar de una batalla diaria.