La temporada de calor siempre es una etapa que causa "dolores de cabeza" a muchos padres porque los niños sudan fácilmente, son quisquillosos para comer, duermen mal y a menudo tienen sarpullido por calor. Incluso si solo se queda en una habitación estrecha o sale al sol abrasador por un rato, el bebé también puede sentirse cansado, letárgico o deshidratado.
1. Deje que su bebé beba suficiente agua y coma fruta fresca.
El clima cálido hace que los niños se deshidraten más rápido de lo normal. Las madres deben darles agua regularmente durante todo el día, especialmente después de hacer ejercicio o salir. Además del agua filtrada, las madres pueden complementar con sopa, leche, frutas ricas en agua como sandías, naranjas, peras para que el bebé no se seque.
2. Mantenga el dormitorio ventilado pero evite el viento directo.
Muchas madres encienden los ventiladores o el aire acondicionado con fuerza para refrescarse rápidamente, pero si el viento sopla directamente, puede hacer que el niño tose fácilmente y tenga secreción nasal. Las madres deben mantener la habitación ventilada, la temperatura estable, evitar cambios bruscos de calor y frío. Si usan aire acondicionado, deben mantener un nivel moderado para que el bebé duerma profundamente sin que se seque la garganta.
3. Usar ropa ligera y fina que absorba el sudor.
Las madres deben priorizar la ropa de algodón fina, holgada y bien absorbente. Usar ropa demasiado gruesa o apretada hace que el bebé sea propenso a desarrollar erupciones rojas, sarpullido por calor e incomodidad. Cuando el bebé suda mucho, debe cambiarse de ropa inmediatamente para evitar resfriados.
4. Bañarse correctamente, no bañarse demasiado.
Mucha gente piensa que cuando hace calor, cuanto más se bañe, mejor. Pero si se baña con demasiada frecuencia, la piel del bebé se seca y se irrita fácilmente. La madre solo necesita bañarse 1 vez al día, en otros momentos puede limpiarse con una toalla tibia para que el bebé esté limpio y fresco.
5. Limitar salir al sol abrasador
El período de tiempo desde aproximadamente las 10 de la mañana hasta las 3 de la tarde es el momento en que los rayos UV son más fuertes. Si tiene que salir, la madre debe ponerle al bebé un sombrero de ala ancha, un abrigo de manga larga fino, gafas y cubrirlo bien. Los niños pequeños no deben exponerse al sol durante mucho tiempo porque son propensos a sufrir un golpe de calor.
6. Prevención de la miliaria manteniendo la piel seca y ventilada
La miliaria es el problema más común en climas cálidos. Las madres deben secar el cuello, la espalda, las axilas y la ingle después de que el bebé juegue o sude. Evite aplicar demasiada crema espesa o polvo que obstruya la piel. Lo más importante sigue siendo mantener el cuerpo del bebé siempre limpio y aireado.
Cuidar a su hijo en la temporada de calor no es difícil, solo necesita que la madre preste atención a suficiente agua, suficiente frescura, suficiente ventilación y evite el sol abrasador. Cuando el bebé está cómodo, duerme bien y come bien, la madre también estará tranquila.