1. Aplicar medidas térmicas y masajes para aliviar el dolor de inmediato
Cuando ocurre el ciclo menstrual, el útero se contrae fuertemente para expulsar la membrana mucosa, provocando espasmos. La acción razonable de fuerza y calor ayudará a que los músculos uterinos se relajen.
Aplicar compresas calientes en la parte inferior del abdomen: Use una bolsa caliente, un recipiente con agua tibia o un parche térmico colocado en la parte inferior del abdomen durante 15-20 minutos. La temperatura tibia ayuda a estimular la circulación sanguínea, relajar los músculos uterinos y minimizar las contracciones.
Masaje suave con aceites esenciales: Vierte unas gotas de aceite esencial de clavo, aceite esencial de lavanda o aceite esencial de canela en la palma de tu mano, frota uniformemente y luego masajea el abdomen inferior con movimientos circulares. Este método ayuda a calmar el sistema nervioso y reducir rápidamente la sensación de dolor punzante.
2. Cambiar la dieta en los días sensibles
La comida que ingiere el cuerpo afecta en gran medida la gravedad de los cólicos menstruales. Una dieta ligera ayudará a que el cuerpo se sienta más cómodo.
Complementar alimentos ricos en magnesio y vitaminas: Comer muchas verduras de hoja verde oscura, plátanos, nueces y salmón. El magnesio y las vitaminas B y E tienen el efecto de relajar los músculos, reducir la inflamación y limitar los calambres y el dolor muscular abdominal.
Beber té de hierbas caliente: Los tés como el té de jengibre, el té de manzanilla o el té de canela caliente son excelentes salvavidas. El jengibre es cálido, ayuda a combatir la inflamación de forma natural; mientras que la manzanilla ayuda a reducir los espasmos musculares y calmar el espíritu.
Evite los alimentos que causan hinchazón y retención de líquidos: Limite al máximo los alimentos rápidos ricos en sal, los alimentos grasos, los refrescos, el café y la cerveza. Estas sustancias pueden causar fácilmente retención de líquidos, distensión abdominal y empeorar los cólicos menstruales.
3. Ejercicio ligero y descanso razonable
Muchas mujeres tienen la costumbre de quedarse quietas cuando tienen dolor de estómago, pero hacer ejercicio moderado en realidad aporta un mejor efecto analgésico.
Practicar ejercicios suaves: Caminar lento o practicar posturas sencillas de yoga (como la postura de un niño, la postura de un gato) ayuda al cuerpo a liberar endorfinas, un neurotransmisor que tiene un efecto analgésico natural y mejora el estado de ánimo.
Asegurar un sueño de calidad: Duerma de 7 a 8 horas al día e intente dormir temprano. Al dormir, puede acostarse de lado, con las rodillas ligeramente hacia el pecho (postura fetal) para reducir la presión sobre los músculos abdominales, ayudando a dormir mejor y más profundamente.
4. Utilizar medicamentos de apoyo cuando sea necesario
Si las medidas naturales no son efectivas y el dolor afecta gravemente a tu vida diaria, puedes considerar usar medicamentos.
Analgésicos de venta libre: Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como el ibuprofeno pueden ayudar a reducir los niveles de prostaglandina (un contractor uterino), reduciendo así el dolor de manera efectiva.
Consulte a su médico: Solo debe usar medicamentos cuando sea realmente necesario y debe seguir la dosis prescrita correctamente. Si los cólicos menstruales intensos son anormalmente intensos, prolongados y se acompañan de síntomas como náuseas, mareos, debe acudir a un centro médico para que le revisen y diagnostiquen enfermedades ginecológicas como endometriosis.