No revisar cuidadosamente la capacidad real del salón de banquetes.
Muchas parejas solo se basan en la información publicitaria sin verificar la composición real del salón de banquetes. Esto puede llevar fácilmente a una situación demasiado estrecha o demasiado grande, reduciendo la calidez o dificultando el movimiento durante la fiesta.
No se aclaran las tarifas adicionales.
Algunos restaurantes pueden cobrar tarifas adicionales por decoración, horas extras de servicio o tarifas por traer artículos de segunda mano. Si no se aclara desde el principio, los costos pueden superar el presupuesto previsto de las parejas.
Reservar una fiesta sin inspeccionar el sonido y la luz
Los problemas de sonido demasiado fuerte, zumbido o luz inapropiada pueden reducir la experiencia en la boda, especialmente en las partes rituales importantes.
No se consideran plazas de aparcamiento ni traslados.
El problema de los aparcamientos o las ubicaciones difíciles de encontrar es una de las razones por las que muchos invitados llegan tarde o encuentran inconvenientes.
No acordar la hora y el horario con el restaurante
No establecer claramente el tiempo para recibir a los invitados, abrir la fiesta, cortar pasteles o brindar fácilmente hace que el programa se superponga y carezca de coherencia.
Ignorar la verificación de los servicios adjuntos
Algunos restaurantes ofrecen MC, recepción o decoración básica, pero la calidad no es uniforme. Si no se revisa antes, puede afectar fácilmente a la fiesta en general.