En el matrimonio, no pocas personas desean que su pareja cambie en una dirección más positiva. Sin embargo, los psicólogos creen que el cambio sostenible a menudo no proviene de las peticiones, sino que comienza con la forma en que cada persona se trata cada día.
Según un estudio de la American Psychological Association, el comportamiento positivo en una relación puede crear un efecto de contagio, haciendo que la otra persona responda con comportamientos similares.
La bondad crea la base emocional.
Un marido que sepa preocuparse, compartir y respetar los sentimientos de su esposa ayudará a crear un entorno espiritualmente seguro. Cuando se siente comprendido, la esposa se abre más fácilmente y se comporta con más suavidad en la familia.
Pequeñas acciones como escuchar, preguntar o ayudar con las tareas del hogar a veces tienen un gran significado para mantener la cohesión.
El comportamiento determina el ambiente familiar
En muchas familias, la presión laboral y la vida pueden hacer que los esposos se enfaden o carezcan de paciencia el uno con el otro. Sin embargo, la forma de reaccionar en situaciones estresantes es el factor decisivo para la calidad del matrimonio.
Según la evaluación del Instituto Gottman, las parejas que mantienen el respeto y la comunicación positiva suelen tener un nivel de satisfacción matrimonial más alto.
No cambiar a mi esposa, sino cambiarme a mí misma.
En lugar de intentar pedirle a su esposa que se vuelva "mejor", el marido puede empezar por ajustar su comportamiento. Cuando una persona cambia en una dirección positiva, la otra también se ve fácilmente afectada y cambia en consecuencia.
Esta es una ley natural en las relaciones cercanas, especialmente en el matrimonio.
Ser amable no es gran cosa.
La amabilidad no tiene por qué expresarse con grandes acciones. A veces es solo una actitud de respeto, palabras suaves o compartir en el momento adecuado.
Muchos estudios publicados en Harvard Business Review muestran que los pequeños pero repetitivos comportamientos positivos tienen un fuerte impacto en la sostenibilidad de las relaciones.
Un matrimonio feliz no proviene del cambio de personas, sino de la forma en que cada persona se trata. Cuando un marido vive decentemente todos los días, esa es también la forma de nutrir a una esposa gentil y una familia cálida.